Hay una cosa que es bien sabida por todos aquellos expertos y aficionados a los mitos de los dioses de la mitología griega y romana, y es que los dioses griegos y romanos eran muchas cosas, pero fieles, amables y respetuosos no eran precisamente sus atributos. La historia y los mitos sobre los dioses griegos y romanos están plagados de traiciones, infidelidades, raptos y asesinatos entre familiares.

Hestia

Sin embargo, aunque parezca que todos los dioses de la mitología eran así, no es del todo cierto, pues había un dios, o mejor dicho, una diosa que reunía todas aquellas aptitudes y actitudes que cualquiera esperaría que tuviera un dios, pero que desgraciadamente no reunían. Esa diosa de la que os estoy hablando es Hestia, o como se la llamaba en la mitología romana, Vesta, y es la diosa del fuego sagrado, del hogar, la familia y de la arquitectura.

A Hestia se la conocía también como la diosa del fuego, como centro del hogar y que da calor y vida a los hogares, ya que es el fuego sobre el cual se reunía la familia de forma general. En el caso de Hestia, el fuego representa la defensa y representación de las familias y sus hogares. Hestia es hija de los titanes Cronos (Saturno en la mitología romana) y Rea (Ops en la mitología romana).

Y por tanto, es hermana directa de sus otros cinco hijos: Poseidón, dios de los mares y los terremotos (Neptuno en la romana); Hades, dios del inframundo (Plutón en la romana); Zeus, dios del cielo y de los rayos (Júpiter en la romana); Deméter, diosa de la agricultura (Ceres en la romana); y Hera, reina de los dioses (Juno en la romana). Hestia suele ser representada en las obras de arte como una mujer vestida con un velo y con una llama en la mano derecha, como símbolo del fuego del hogar al que representa.

Hestia, al contrario que el resto de los dioses de la mitología griega y romana, era de carácter dulce y amable, se la considera una diosa psicológicamente muy madura y centrada, la cual no participa en ninguna guerra ni pelea, ya sea entre los dioses o entre los dioses y los humanos. Hestia, como diosa, consagró su vida a la protección y el cuidado de la familia y nunca yació con hombre alguno, ya que quiso conservar el don de la virginidad para siempre.

Hestia siempre intentó, de todas las formas posibles, que su familia se llevara bien e intentaba mantener la armonía en el entorno familiar. Era tal su dedicación y cuidado de su familia, que era la única diosa querida y respetada por todos los demás dioses, los cuales nunca discutieron con ella y además la protegían. Aunque Hestia, en los inicios del Olimpo, formaba parte de los doce dioses olímpicos, cedió su puesto a Dionisio para poder dedicarse completamente al cuidado del hogar y la familia.

Motivo por el cual Hestia no salía prácticamente del Olimpo, lo que a su vez provoca que prácticamente sea imposible encontrar historias en la mitología en las que aparezca Hestia, salvo el mito que explica el motivo por el cual Hestia decidió permanecer virgen durante toda la eternidad, cuyo relato es realmente corto, pero como no hay mucho más sobre Hestia o Vesta, he decidido compartirlo con vosotros, el cual os dejo escrito justo a continuación.

Hestia (Vesta) y el origen de su decisión de una vida casta y pura

Después de que Zeus, junto a sus hermanos Poseidón, Hades, Hera y Deméter, unieran sus fuerzas a los cíclopes y los hecatónquiros para derrotar a los titanes, los dioses Poseidón y Apolo quisieron cortejar a Hestia. Para evitar una posible guerra entre sus hermanos por conseguirla a ella como esposa, Hestia decidió prometer que nunca perdería su virginidad y, por tanto, no se acostaría nunca con nadie, evitando así que hubiera una discusión entre Apolo y Poseidón.

Cuando Zeus vio tal acto de generosidad y sacrificio por el bien común de la familia, decretó que a partir de entonces el primer sacrificio en honor de los dioses que se hiciera en todas las casas y templos, debía ser siempre en su honor.

En fin, como podéis ver, Hestia o Vesta era todo un ejemplo representativo de las madres que durante tanto tiempo se sacrifican por los hijos y por el hogar. Espero que os haya gustado su historia y que haya resuelto todas las dudas que teníais sobre ella. Muchas gracias por vuestra visita y espero que volváis a visitarme muy pronto.