Como ya todos sabréis, dentro de la mitología griega y romana podemos encontrar un gran número de dioses, además de los titanes (los padres de los dioses) y muchas criaturas mitológicas de gran poder. Gracias a la conjunción de estos seres y también los seres humanos, podemos encontrar grandes historias muy interesantes del género fantástico.

Hera o Juno

Dentro de los dioses que forman estas historias, hay una jerarquía según la importancia de los dioses en la mitología, donde uno de los dioses que más destacan, sin duda, o mejor dicho diosa, es Hera, también conocida en la mitología romana como Juno. Hera era hija de los titanes Cronos (Saturno en la mitología romana) y Rea (Ops en la mitología romana), titanes de los cuales provenían originalmente los dioses más importantes.

Hera o Juno no era una simple diosa más, sino que era la reina del Olimpo y de los dioses, puesto que ocupaba al ser la mujer de Zeus (Júpiter en la mitología romana), dios del cielo, del rayo y rey del Olimpo. Sus hermanos eran Poseidón (Neptuno en la mitología romana), dios de los mares y los terremotos; Hades, dios del inframundo (Plutón en la mitología romana); Zeus, dios del cielo y de los rayos (Júpiter en la mitología romana); Deméter, diosa de la agricultura (Ceres en la mitología romana); y Hestia, diosa de la cocina y del hogar (Vesta en la mitología romana).

Como podéis ver, Zeus y Juno eran, además de marido y mujer, también hermanos, y es que las relaciones entre hermanos eran algo que en la mitología griega y romana era bastante común. De la unión de Hera con Zeus nacieron tres hijos, los cuales fueron Hefesto (Vulcano en la mitología romana), dios de la forja; Ares (Marte en la mitología romana), dios de la guerra; y Hebe, diosa de la juventud.

Hera solía ser representada en las obras de arte con una granada en la mano, que simboliza la fertilidad y la muerte, aunque a veces lo que lleva en la mano es una cápsula o vial con una poción de amapola cuyos efectos se suponía producían el sueño. En dichas obras de arte, Hera suele aparecer sentada en su trono, simbolizando su puesto de reina de los dioses y del Olimpo.

El marido de Hera, Zeus, era conocido por su promiscuidad y por las infidelidades que cometía contra Hera con otras mujeres, ya fueran diosas o simples mortales, lo que, junto a la personalidad de Hera, conocida por tener una personalidad celosa y vengativa, provocó un gran número de historias y mitos, en los cuales Hera se vengaba de las infidelidades de su marido Zeus castigando a las mujeres con las que este se acostaba, e incluso a los hijos que surgieran fruto de estas infidelidades.

Historias y mitos en los que aparece Hera o Juno en la mitología griega y romana:

Hera (Juno) contra Heracles (Hércules):

Cuenta la leyenda que el odio y la ira que Hera sentía por Heracles (Hércules en la mitología romana) eran tan grandes que siempre estaba intentando destruirle. Ese odio provenía del hecho de que el gran héroe griego Heracles era fruto de una infidelidad de Zeus a Hera con una mortal llamada Alcmena. Lo que, obviamente, a Hera no le sentó nada bien, así que esta lo pagó con Heracles, en vez de hacerlo con Alcmena o Zeus.

Algunas de las formas en las que Hera se vengó de Zeus atacando a Heracles fueron, por ejemplo, evitando que Heracles se convirtiera en rey de la casa de Perseo, puesto que Zeus había prometido al próximo niño que naciera en dicha casa, niño que iba a ser Heracles, pero que Hera, cuando se enteró, hizo que otra mujer embarazada tuviera a su hijo dos meses antes y así conseguir que este se convirtiera en rey, arrebatándole así a Heracles su legítimo derecho al trono.

Sin embargo, esto no es lo único que hizo, sino que después de haber evitado que Heracles se convirtiera en rey, cuando por fin este nació, Hera puso dos serpientes en la cuna del bebé Heracles para que lo mataran, pero este, aun siendo un bebé, cogió a las dos serpientes y las estranguló hasta matarlas, demostrando ya desde bien pequeño su grandeza y poder, que harían de él en el futuro un gran héroe adorado por todos.

Finalmente, otra de sus grandes venganzas contra Heracles (y desde luego la peor de todas) fue hechizarle con una poción la cual le indujo un alto estado de locura, por el cual Heracles mató a su mujer, a sus hijos y a dos sobrinos. Fue precisamente debido a estos actos por los que Heracles realizó los 12 famosos trabajos de Heracles, los cuales le fueron mandados realizar para que se redimiera de tales macabros actos.

Hera (Juno) y su hijo Hefesto (Vulcano):

Hera no era conocida precisamente por ser una mujer maternal, ya que cuando tuvo a su hijo Hefesto, este nació cojo y, según dice la leyenda, también nació exageradamente feo, tanto que su madre Hera lo expulsó del Olimpo, pues ella creía que un ser cuya imagen fuera tan horrible no era digno de vivir allí. Hefesto, dolido y lleno de ira por la acción de su madre, forjó un trono mágico para Hera, en el cual, cuando Hera se sentó, quedó atrapada.

Una vez Hera quedó atrapada en el trono mágico que él había forjado, Hefesto apareció y negoció con ella su liberación, la cual, si quería conseguir, debía obligar a Afrodita (Venus en la mitología romana), la diosa del amor y la belleza, a casarse con él. Hera, reina de los dioses y del Olimpo, así lo hizo, por lo que Hefesto la liberó, y Hera le entregó la mano de la diosa olímpica Afrodita.

Boda de Peleo y Tetis:

En la boda de Peleo y Tetis fueron invitadas muchas personas y dioses, entre los cuales se encontraban las diosas Hera, Atenea, diosa de la sabiduría (Minerva en la mitología romana), y Afrodita. Sin embargo, la diosa Discordia no había sido invitada, lo que provocó su furia inmediata, así que, como venganza, decidió acudir igualmente a la boda y sembrar la discordia entre sus asistentes, para ser más exactos, entre las diosas Afrodita, Atenea y Hera.

Para ello lanzó en mitad de los asistentes una manzana de oro con la inscripción "Para la más bella", lo que automáticamente provocó un enfrentamiento entre las tres diosas ya nombradas, quienes discutían entre ellas quién era la diosa más bella y, por tanto, debía quedarse con la manzana de oro. Como no se ponían de acuerdo, acudieron a Zeus para que dijera quién debía ser, pero Zeus, que no quería ganarse el favor ni el odio de ninguna de las tres diosas, decidió que quien debía decidirlo era el príncipe Paris de Troya.

Conforme Zeus dictó que el príncipe Paris de Troya debía decidir quién de las tres diosas, Hera, Atenea o Afrodita, era la más bella, estas se presentaron ante Paris y le ofrecieron distintos bienes o deseos para que las eligiera a ellas. Hera le prometió darle el reino de Asia Menor, Atenea le ofreció el don de la sabiduría, la fama y la gloria en la batalla, y Afrodita, por último, le ofreció darle la mano de la mujer más guapa sobre la faz de la tierra.

Ofrecimiento que Paris aceptó y nombró a Afrodita como la diosa más bella, y esta, en agradecimiento, le entregó la mano de la famosa Helena, lo que enfureció a las otras dos diosas, que, como venganza por no haber sido elegidas, provocaron la guerra de Troya, usando a Helena y su relación con Paris como epicentro del problema.

Y hasta aquí la información sobre la diosa Hera o Juno en la mitología griega y romana, así como algunos de los mitos en los que aparece. Espero que os haya gustado el artículo y que haya resuelto todas vuestras dudas. Muchas gracias por vuestra visita y espero que volváis a visitarme muy pronto.