Como bien sabéis, en la mitología griega y romana hay multitud de dioses, desde algunos dioses menores, como las Ninfas, hasta los dioses más importantes que gobiernan el mundo, conocidos como los dioses olímpicos. Sin embargo, no todos los dioses olímpicos tenían la misma importancia y eran tratados igual. Entre ellos se encuentra el rey de los dioses, llamado Zeus (Júpiter en la mitología romana), que además es dios del rayo y de los cielos, y Hefesto, también conocido como Vulcano en la mitología romana. Este último es probablemente el dios cuya historia le hace parecer el más despreciado, al menos por parte de su madre. Esta historia os la contaré más adelante en este mismo artículo.

Hefesto

Hefesto o Vulcano es el dios de la forja, del fuego y de los artesanos, motivo por el cual es frecuente verlo representado en distintas obras de arte como un herrero con un martillo, un yunque y unas pinzas. Hefesto es hijo de Zeus y de Hera (Juno en la mitología romana), la reina de los dioses, aunque algunas versiones de la historia cuentan que en realidad Hefesto solo era hijo de Hera, quien había decidido engendrarlo por sí sola sin ayuda de un hombre, después de que Zeus engendrara por sí solo a Atenea (Minerva en la mitología romana), diosa de la sabiduría y la estrategia de combate, entre otras muchas atribuciones.

Según algunas versiones de la mitología griega y romana, fue Hefesto, junto a los Cíclopes, quien forjó las armas con las que Zeus, Poseidón y Hades destruyeron a los titanes. Estas armas fueron el rayo de Zeus, el tridente de Poseidón y el casco de invisibilidad de Hades. Hefesto, al contrario que la mayoría de los dioses, no es representado como un ser de belleza deslumbrante capaz de conseguir cualquier amante, sino todo lo contrario. Hefesto era descrito como un hombre realmente feo, deforme y cojo, motivo por el cual, según algunas versiones de la historia, necesitaba un bastón para caminar. Este bastón también aparece en algunas representaciones artísticas.

Fue precisamente debido a esta gran fealdad que, cuando Hefesto nació, su madre Hera lo rechazó y lo tiró fuera del Olimpo. Tras lo cual, cayó al mar, donde las diosas marinas, la nereida Tetis y la oceánide Eurínome, lo acogieron y cuidaron hasta que se hizo mayor. Posteriormente, Hefesto fue parte de algunos mitos, algunos de los cuales os dejo a continuación.

Algunos de los mitos o historias de Hefesto (Vulcano) en la mitología griega y romana:

Hefesto y su venganza contra Hera (Juno):

Debido a que Hera tiró del Olimpo a Hefesto cuando nació, por pensar que era demasiado feo como para ser apto para vivir en el Olimpo, Hefesto decidió vengarse de Hera. Para ello, forjó un trono mágico capaz de retener a cualquier dios que se sentara en dicho trono. Una vez terminado, se las ingenió para que Hera se sentara en él, y cuando esta se sentó, quedó atrapada. Hefesto se le apareció y le explicó el motivo por el cual la había atrapado, y que si quería que la liberara, debía entregarle a cambio la mano de Afrodita, la diosa del amor y la belleza. Hera aceptó, y tal y como Hefesto había prometido, la liberó. Hera obligó a Afrodita a casarse con él, y finalmente Hefesto volvió a ocupar su legítimo lugar en el Olimpo.

Hefesto y la infidelidad de Afrodita (Venus):

Afrodita, que como se ha visto en el relato anterior, fue obligada a casarse con Hefesto, nunca lo quiso ni le atrajo como hombre, motivo por el cual inició una aventura amorosa con el hermano de Hefesto llamado Ares (Marte en la mitología romana), dios de la guerra. Cuando Hefesto se enteró de lo que estaba ocurriendo, forjó una red transparente con el poder de retener hasta a los mismos dioses, la cual instaló encima del lugar donde Ares y Afrodita solían consumar su amor.

De manera que la siguiente vez que lo consumaron, dejó caer la red y los atrapó a los dos desnudos. En ese momento, llamó a todos los dioses y diosas del Olimpo para que los vieran en aquella situación y se rieran de ellos como venganza. Sin embargo, la venganza le salió mal, pues los dioses del Olimpo se rieron de él, que era el que estaba siendo engañado, y además piropearon al cuerpo desnudo de Afrodita.

Hefesto y el origen de Pandora:

Prometeo era un titán muy importante en la mitología griega y romana, ya que fue el encargado de crear a los seres humanos, los cuales creó a imagen y semejanza de los dioses. Una vez creado el ser humano, Prometeo decidió robar el fuego de los dioses y entregárselo a los seres humanos, para que tuvieran algo con lo que calentarse, luchar y que les ayudara en la forja y creación de su artesanía.

Zeus, enfurecido por el robo de Prometeo, le pidió a su hijo Hefesto que creara una mujer, cuyo nombre sería Pandora, una mujer que debía enviársele a Prometeo junto a una vasija llena de las desgracias con las que Zeus quería castigar a Prometeo y a la humanidad, vasija conocida más adelante como la caja de Pandora. 

Sin embargo, Prometeo sospechó lo que realmente era Pandora, motivo por el cual no cayó en la trampa de Zeus e ignoró a Pandora, quien se casó con Epimeteo. Aunque este le aconsejó a Pandora que nunca abriera la vasija, llegó un momento en que la curiosidad no pudo aguantar y la abrió, liberando así diversas desgracias sobre toda la humanidad. 

Cuando Zeus vio que Prometeo se había librado de su venganza, se enfureció aún más, por lo que ordenó capturar a Prometeo y lo encadenó al monte Cáucaso con unas cadenas que forjó Hefesto, capaces de retener a los dioses. Una vez encadenado al monte, Zeus lo condenó a que un águila le picoteara el hígado durante toda la eternidad, el cual se regeneraba solo, siendo así este un castigo realmente eterno, pues el hígado nunca se agotaba. Prometeo soportó el castigo hasta que el héroe Heracles (Hércules en la mitología romana) lo liberó.

Y hasta aquí quien era Hefesto o Vulcano, así como algunas de las historias donde este aparece. Espero que os haya gustado su historia y este artículo, con el cual espero haberos resuelto todas vuestras dudas sobre este dios. Muchas gracias por vuestra visita y espero que volváis a visitarme muy pronto.