Como ya sabéis, la mitología griega y romana es una religión politeísta, es decir, está compuesta por una gran multitud de dioses. No todos estos dioses son igual de poderosos, ya que algunos destacan por encima del resto, como es el caso del dios del cual os quiero hablar hoy, y ese dios no es otro que Hades. Hades, también conocido como Plutón en la mitología romana, es el dios del inframundo (que se podría entender como el infierno) y rey de los muertos. Es hijo de los titanes Cronos (Saturno en la mitología romana) y Rea (Ops en la mitología romana).

Hades

Hades es uno de los tres dioses más importantes de la mitología griega, junto con sus dos hermanos: Zeus, dios del cielo y el rayo (Júpiter en la mitología romana), y Poseidón, dios de los mares, los océanos y los terremotos (Neptuno en la mitología romana).

Hades, Zeus y Poseidón son los tres dioses más importantes porque, tras ser liberados por Zeus del estómago de su padre Cronos, unieron sus fuerzas y derrotaron a los titanes. Así lograron destronarlos y se convirtieron en los nuevos dioses y reyes del mundo, cuyo gobierno decidieron repartirse, dividiéndolo en tres partes: el cielo para Zeus, los mares para Poseidón, y el inframundo, con el gobierno sobre las almas de los seres humanos muertos, para Hades.

Hades suele ser representado con el símbolo del casco, el cetro de dos puntas y Cerbero, el perro de tres cabezas. Esto se debe a que eran sus armas más poderosas. El casco, por ejemplo, no era un casco normal, sino uno mágico forjado por los Cíclopes, cuyo poder volvía invisible a quien lo portaba, lo que le concedía una gran ventaja en batalla. El cetro de dos puntas era otra de sus armas, y luego está Cerbero, el famoso perro de tres cabezas cuyo trabajo era proteger el inframundo, evitando que nada pudiera entrar ni salir del mismo, y que obviamente estaba a las órdenes de Hades, como cualquier otro ser o bestia del inframundo.

Hades, como dios del inframundo, ha sido uno de los dioses no solo más poderosos, sino también de los más incomprendidos de todos los dioses griegos o romanos. Aunque tanto en la mitología griega como en la romana no era considerado un dios cruel ni malvado, la función de regir el inframundo ha sido muy malinterpretada en muchas culturas, y sobre todo por el mundo del cine, que tiende a mezclar a este dios del inframundo con el arcángel Lucifer (también conocido como Satanás) de la religión cristiana, quien sí es una representación de todo el mal en el mundo. Sin embargo, Hades no era un dios malvado, ni el inframundo es realmente el equivalente al infierno cristiano.

El equivalente al infierno cristiano en la mitología griega y romana es el Tártaro, sobre el cual gobierna Hades también, ya que se encuentra en el inframundo. El equivalente al cielo cristiano se llama Campos Elíseos, sobre los cuales también gobierna Hades y se encuentran también en el inframundo.

Hades es el rey de los muertos, el encargado de velar y custodiar las almas de los mismos, tanto las de aquellos que han sido bondadosos como las de los malvados. Custodia, por tanto, los Campos Elíseos (el cielo) y el Tártaro (el infierno) al mismo tiempo, y ambos se encuentran en el inframundo, no de forma separada como en el cristianismo.

El mito de Hades (Plutón) y Perséfone en la mitología griega y romana:

Perséfone era la diosa de la fertilidad y el trigo, hija de Zeus, dios del cielo y el rayo, y de Deméter, diosa de la agricultura y la tierra. De carácter bondadoso y gran belleza, Perséfone siempre fue protegida de los dioses y los hombres que deseaban estar con ella. Pero un día, Hades, dios del inframundo, mientras Perséfone recolectaba flores, abrió la tierra bajo sus pies y, montado en su carro de batalla, surgió de las profundidades y se la llevó consigo al inframundo, convirtiéndola así, contra su voluntad, en su esposa y, por tanto, en la reina del inframundo.

Cuando Deméter se enteró del rapto de su hija a manos de Hades, dejó de cuidar la tierra y las cosechas murieron, provocando una gran hambruna entre los hombres. Hasta que Zeus, viendo el dolor de Deméter y los problemas que esto estaba causando a los humanos, decidió intervenir, obligando a Hades a liberar a Perséfone y enviando a Hermes, el dios mensajero, a rescatarla. Hades permitió su liberación con la condición de que Perséfone no podía comer nada durante su regreso, pero la engañó para que comiera seis granos de una granada.

Estos seis granos de granada embrujaron a Perséfone, obligándola a partir de entonces a tener que volver seis meses al año al inframundo, uno por cada grano de granada que comió. Y por eso hoy en día hay seis meses al año en los que la naturaleza florece y hace buen clima, y otros seis en los que la naturaleza se marchita y el mundo se convierte en un lugar frío y triste, porque cada vez que Perséfone baja al inframundo, Deméter se entristece, y deja de cuidar la naturaleza, ya sea por venganza o por tristeza. Así se originaron las distintas estaciones del año.

Y hasta aquí la historia de Hades o Plutón y el mito que explica cómo se casó con Perséfone. Espero que os haya gustado el artículo y que haya resuelto vuestras dudas. Muchas gracias por vuestra visita y espero que volváis muy pronto.