Hay mucha gente que no sabe que los dioses no eran los seres mitológicos más poderosos de la mitología griega o romana, ni que tampoco fueron los primeros en gobernar el mundo o el universo. Había una raza mucho más poderosa que los precedió, y esa raza de la que os hablo son los temibles titanes. Dentro de los titanes de la mitología griega y romana, hay uno que es de vital importancia y sin el cual dichas mitologías no serían lo que son, y ese titán sin duda es Cronos.

Cronos

También conocido en la mitología romana como Saturno, el titán Cronos era descendiente de los titanes Gea (o Gaya, como se le conocía en la mitología romana), que representaba la tierra, y Urano, quien representaba el cielo y el universo donde gobernaba y se le conocía en la mitología romana como Caelius. Cronos era considerado el titán supremo de la primera generación de titanes, los cuales eran todos hijos de los titanes Gea y Urano.

Cronos se ganó tal privilegio el día en que destronó a su padre como venganza por impedir que todos los titanes engendrados por Gea pudieran salir de la tierra, donde Urano los obligaba a estar encerrados. Pero esta venganza no fue idea de Cronos, sino de la misma Gea, quien harta de ver cómo Urano maltrataba a sus hijos privándoles de su libertad, reunió a todos sus hijos y les pidió que lo mataran. Solo Cronos aceptó dicho encargo, para el cual Gea le obsequió con una hoz hecha de pedernal.

Fue entonces cuando Cronos, armado con la hoz, aprovechó que Urano estaba manteniendo relaciones con Gea, y lo castró con la hoz que le había entregado su madre, tras lo cual arrojó sus genitales contra la tierra. Cuando la sangre de los genitales manchó la tierra, de esta surgieron los Gigantes, las Erinias o furias y las Melias. Los genitales, sin embargo, cayeron al mar, del cual brotó una espuma blanca de la que nació la diosa del amor y el erotismo, Afrodita, también conocida en la mitología romana como Venus.

Tras esto, Urano le predijo a Cronos que se arrepentiría de tal acto contra su padre, y esta advertencia se entendió como una profecía sobre lo que le ocurriría a él con sus hijos. Desde entonces, a Cronos se le suele representar con el símbolo de la hoz con la que castró a su padre.

Cronos y el origen de los dioses de la mitología griega y romana:

Tras destronar a su padre, Cronos se convirtió en el titán supremo y en el gobernante del mundo y del resto de los titanes. Cronos se casó con la titánide Rea, también conocida en la mitología romana como Ops, con la que tuvo seis hijos: los dioses Poseidón, dios de los mares y los terremotos (Neptuno en la romana); Hades, dios del inframundo (Plutón en la romana); Zeus, dios del cielo y de los rayos (Júpiter en la romana); Deméter, diosa de la agricultura (Ceres en la romana); Hestia, diosa de la cocina y del hogar (Vesta en la romana); y Hera, reina de los dioses (Juno en la romana).

Cronos se comía a sus hijos tan pronto nacían para evitar que un día estos lo destronaran, tal y como le habían predicho y como él había hecho con su padre. El único hijo que no se comió fue Zeus, aunque él no lo sabía, ya que Rea, harta de que Cronos se comiera a todos sus hijos, pidió ayuda a Gea para intentar salvarlo. Gea tuvo una gran idea, la cual pusieron en marcha.

Así que cuando Zeus nació, Rea envolvió una piedra en pañales y se la dio a Cronos, quien, confiado en que era su hijo recién nacido, se la comió sin pensar. Mientras tanto, el verdadero Zeus estaba escondido en una cueva de la isla de Creta, donde fue creciendo bajo los cuidados de su abuela Gea y entrenándose para enfrentarse a su padre cuando estuviera lo suficientemente preparado.

Finalmente, ese día llegó, y Zeus, armado de valor, se enfrentó en una cruenta batalla con su padre Cronos, al cual le abrió el estómago de un corte, liberando así a sus hermanos (Hestia, Deméter, Hera, Hades y Poseidón). Aunque otra versión de la historia dice que fue Rea quien, con una pócima, hizo que los vomitara. Así, Zeus, junto a dos de sus hermanos liberados (Poseidón y Hades), terminaron de derrotar al titán Cronos, convirtiéndose Zeus en el nuevo dios supremo que gobernaría sobre el resto de los dioses.

Gea no perdonó a Zeus por haber matado a su marido, lo que desembocó en una guerra entre dioses y titanes. Los dioses no libraron esta guerra solos, pues Zeus recurrió a algunos seres mitológicos que habían sido encerrados por Cronos en el Tártaro y que sabían que le ayudarían en esta lucha. Estos seres eran los Hecatónquiros y los Cíclopes.

Los Cíclopes, como agradecimiento por su liberación, le regalaron a Zeus el poder del rayo, a Hades el casco de invisibilidad y a Poseidón el tridente con el que controlaba los mares. Uniendo sus fuerzas y con sus nuevas armas, lograron vencer a los titanes, dando lugar así a la llegada de una nueva era, en la que el gobierno del mundo recaía en los nuevos dioses con Zeus a la cabeza.

Los territorios de la tierra se dividieron de la siguiente manera: el cielo quedó como propiedad de Zeus, que pasó a ser el dios de los cielos y el rayo; los mares y las aguas en general para Poseidón; y el inframundo y el gobierno sobre las almas de todos los hombres muertos pasaron a manos de Hades, convirtiéndose así en los tres dioses más importantes de la mitología griega y romana.

Y hasta aquí la historia del titán Cronos o Saturno, y de cómo destronó a su padre Urano, para acabar siendo destronado a su vez por su hijo Zeus. Espero que os haya gustado este artículo y que haya resuelto todas vuestras dudas sobre Cronos en la mitología griega y romana. Muchas gracias por vuestra visita y espero que volváis a visitarme muy pronto.