La mitología griega, y por extensión también la mitología romana, era una religión llena de grandes historias con moraleja en las que no faltaba de nada. Estaban llenas de animales fantásticos, dioses y otros seres sobrenaturales. De hecho, dicha religión en sí es una gran historia plagada de relatos muy interesantes, como los que rodean el origen y la vida de cada uno de los dioses y seres que la componen.

Afrodita

Uno de los dioses, o mejor dicho diosas, más importantes de la mitología griega y romana es sin duda la conocida como Afrodita, también llamada Venus en la mitología romana, quien pertenecía a los 12 dioses olímpicos. Estos dioses eran llamados así por ser los más poderosos e importantes, gobernando el mundo bajo el mandato de Zeus desde el Olimpo. Afrodita o Venus es la diosa del amor (no en el sentido romántico sino erótico), el deseo sexual, el erotismo y el poder femenino.

A veces la podemos ver representada con los símbolos de la concha de una ostra, la manzana, la rosa, el mirto, la paloma y el delfín. Existen varias versiones sobre la procedencia de Afrodita. Según una de ellas, Afrodita o Venus es hija de Zeus y Dione (una diosa menor), mientras que en otra versión, que es la más famosa de las dos, Afrodita o Venus es hija del titán Urano.

En esta versión, Afrodita nació después de que el titán Cronos castrara a Urano con la hoz que Gea, la esposa de Urano, le había entregado a Cronos para que se vengara de Urano, quien había encerrado a todos sus hijos (todas las bestias mágicas y demás) en la Tierra en vez de dejarlos libres por el universo. Fue cuando Cronos castró a Urano que la sangre de este cayó sobre la tierra, dando origen al nacimiento de las Erinias (las Furias), conocidas también como las diosas de la venganza.

Si su sangre al caer en la tierra produjo el nacimiento de las Furias, el nacimiento de Afrodita o Venus se produjo cuando los genitales cortados a Urano cayeron al mar, de los cuales brotó una espuma blanca, y de ella surgió Afrodita o Venus. Este momento está plasmado en la obra de Botticelli llamada “El nacimiento de Venus”, cuya imagen podéis ver en este mismo artículo después del primer párrafo.

Si nos basamos en esta versión de la historia, Afrodita o Venus es uno de los pocos dioses que descienden directamente de los titanes, al igual que Zeus, Poseidón y Hades, y además es anterior a ellos, lo que la diferencia de la mayoría de los dioses, que solían ser hijos de otros dioses ya nacidos, o en el caso de los semidioses, hijos engendrados por la unión de un dios y un mortal.

Historias de la mitología griega y romana en las que aparece la diosa del amor Afrodita (Venus):

Matrimonio entre Afrodita (Venus) y Hefesto (Vulcano):

Afrodita estaba casada con Hefesto, el dios del fuego y de la forja, cuyo origen del matrimonio varía según la versión de la historia que se lea. En una de las versiones, el matrimonio se produjo porque Zeus, al ver la gran belleza de Afrodita, tenía miedo de que ello pudiera ser origen de peleas entre los dioses del Olimpo, quienes lucharían por ganarse el derecho a casarse con ella y, para evitarlo, decidió casarla con Hefesto.

En la otra versión de la historia, Afrodita se casó con Hefesto por obligación de Hera, que era la mujer de Zeus, matrimonio que Hefesto le exigió a Hera como pago a cambio de su liberación. Esto sucedió después de que él la atrapara y atara en una silla especial que había forjado, como venganza por haber sido expulsado del Olimpo por Hera, quien lo consideraba un ser feo y deforme.

La aventura de Afrodita (Venus) con Ares (Marte):

Otra historia sobre Afrodita, muy relacionada con la historia anterior, cuenta cómo Afrodita, quien era muy infeliz en su matrimonio con el deforme y feo Hefesto, el dios de la forja, inició una aventura amorosa con Ares, el dios de la guerra e hijo de Zeus, dios del cielo y de los rayos. Hefesto se enteró de esta aventura gracias a Helios, dios del sol e hijo de los titanes Hiperión y Tea. Para vengarse, Hefesto forjó una red de cadenas invisibles que preparó en el lugar donde Afrodita y Ares solían consumar su aventura.

De esta forma, la siguiente vez que ellos consumaron su amor, Hefesto dejó caer la red, atrapándolos a ambos, y llamó a todos los dioses del Olimpo para que, al ver aquella escena de adulterio, se rieran de Ares y Afrodita. Sin embargo, la venganza no resultó como esperaba, ya que los dioses del Olimpo, al ver semejante escena, se rieron de Hefesto y no de Ares y Afrodita.

La boda de Peleo y Tetis:

Para la boda de Peleo y Tetis, un gran número de personas y dioses fueron invitados a presenciar dicho enlace, pero la diosa Discordia no era una de las diosas invitadas. Esto provocó la furia de Discordia, quien, de forma inteligente, decidió presentarse e intentar sembrar, como su propio nombre indica, un poco de discordia entre los asistentes. Para ello, llevó como obsequio una preciosa manzana dorada con la inscripción "kallistēi", que significa "Para la más hermosa".

La lanzó entre las diosas allí congregadas. Fue entonces cuando Afrodita, Hera y Atenea defendieron ser la más bella y, por tanto, que la manzana les pertenecía. Como no se ponían de acuerdo para decidir quién era la más bella, decidieron acudir a Zeus, quien determinó que la decisión debía tomarla el príncipe de Troya llamado París.

Las tres diosas intentaron que el príncipe París las eligiera a sí mismas como la más bella. Hera le prometió entregarle el reino de "Asia Menor", Atenea le ofreció el don de la sabiduría, la fama y la gloria en la batalla, y Afrodita, por último, le ofreció, a cambio de que la eligiera a ella como la más hermosa, la mano de la mujer más guapa que existiera. París eligió a Afrodita, y dicha mujer era Helena, lo que provocó la furia de las otras diosas. Como castigo por no haberlas elegido, ellas provocaron la guerra de Troya.

Como habréis podido observar, la mitología griega y romana es fascinante, así como lo es la vida de Venus o Afrodita. Espero que hayáis disfrutado mucho con este artículo y que haya resuelto vuestras dudas. Muchas gracias por vuestra visita y espero que volváis a visitarme muy pronto.