En la mitología griega y romana hay un montón de historias sobre héroes de grandes habilidades, los cuales generalmente suelen estar ligados de alguna u otra forma a los dioses, ya que, de forma general, estos deben sus grandes habilidades al hecho de que no son simples mortales, sino que suelen ser semidioses, que es el nombre que reciben aquellas personas que son mitad dioses y mitad humanos, tal y como es el caso de los héroes Heracles (Hércules en la mitología romana), Aquiles, Teseo o Perseo en la mitología griega y romana.

Pero no todos los héroes eran semidioses, y un claro ejemplo de ello es un héroe del que todos hemos oído hablar, un héroe que, aunque superó grandes adversidades impuestas por los dioses, lo hizo solo con su fuerza, perseverancia e inteligencia, ya que solo era un ser humano mortal. Ese héroe es, sin duda, Odiseo, más conocido popularmente como Ulises, que es el nombre por el cual se le llamaba en la mitología romana.
Odiseo o Ulises era el legítimo rey de Ítaca, una de las islas Jónicas que está en la costa occidental de Grecia. Odiseo es hijo de Laertes y Anticlea, quienes fueron los reyes de Ítaca hasta que traspasaron el trono a su hijo Odiseo. Su mujer se llamaba Penélope, y sus hijos eran Telémaco y Ctímene, quienes estuvieron separados de Odiseo durante 20 largos años debido a los casi 10 años que estuvo luchando junto a Aquiles en la Guerra de Troya y los otros 10 años que estuvo intentando volver después de finalizar la guerra. Su regreso no dejó de ser retrasado por culpa de los dioses, los cuales no paraban de ponerle impedimentos como venganza a ciertos actos que este cometió y que comentaremos más adelante. Ambas historias están recogidas en la obra de la Odisea, cuyo nombre proviene de su protagonista, Odiseo, y que fueron escritas, en teoría, por Homero.
Odiseo era un héroe conocido por tener una gran inteligencia y por ser un hombre educado y amable. A diferencia de los dioses de la mitología griega y romana, Odiseo era un ejemplo de padre de familia fiel que amaba a su mujer Penélope y a sus hijos Telémaco y Ctímene. Aunque Odiseo participó en la famosa Guerra de Troya, en ella tuvo más bien un papel secundario, historia en la que claramente fueron Aquiles, Agamenón, Menelao, Paris y Helena de Troya los personajes que más destacaron. Su gran fama fue cosechada sobre todo por las hazañas épicas que tuvo que realizar para conseguir superar todos los obstáculos que los dioses estuvieron poniendo en su camino para que nunca pudiera regresar junto a su familia en Ítaca, historia que paso a contaros justo a continuación.
En qué consistió el mito de la Odisea, que convirtió en héroe al famoso Odiseo (Ulises en la mitología romana):
Tras casi 10 años luchando en la Guerra de Troya, la guerra por fin terminó, por lo que el rey Odiseo de Ítaca embarcó en su nave junto a su tripulación de guerreros y amigos que lucharon junto a él y pusieron rumbo a Ítaca. En dicho viaje, como era lógico por el largo camino que tenían que recorrer, hicieron escala en varias islas, entre ellas una donde nunca debieron parar, y esa era la isla de los Cíclopes, donde vivía el Cíclope Polifemo, hijo del dios de los mares Poseidón (llamado Neptuno en la mitología romana) y la ninfa Toosa.
Fue entonces cuando el Cíclope Polifemo atacó a Odiseo y a los tripulantes de su nave, donde sin pensárselo dos veces se comió a varios de ellos. En la lucha, Odiseo dejó ciego a Polifemo, logrando así escapar de él, lo que provocó la ira de Poseidón, dios de los mares, por haber dejado ciego a su hijo. Por ello, Poseidón empezó a ponerle obstáculos a Odiseo en su camino de vuelta por mar a Ítaca, con el fin de matarlo y evitar que volviera a casa.
Durante dicho camino, se tuvo que enfrentar a diferentes peligros y criaturas míticas, como por ejemplo las sirenas, cuyo canto producía la locura de los hombres, quienes, perdiendo la posibilidad de pensar por sí mismos y ser dueños de sus actos, intentaban encontrar a las sirenas hasta chocar y destrozar el barco contra las rocas que había en aquellas aguas. Pero Odiseo, que era muy listo, consiguió evitarlas haciendo que su tripulación se tapara los oídos con cera de velas y haciendo que lo ataran a él a un mástil de la nave. De esta forma, aunque él escuchó el canto de las sirenas, no pudo hacer nada porque estaba atado, y el resto de la tripulación no pudo oírlas al tener los oídos tapados, conservando así toda su lucidez mental.
Tras esto, siguió su viaje a Ítaca, en el cual, cada vez que intentaba llegar, Poseidón se las ingeniaba para desviarlo y hacerle llegar antes a algún gran peligro, peligros que Odiseo consiguió superar, como uno de los últimos cuando tuvo que enfrentarse a los grandes monstruos marinos Escila y Caribdis, donde, aunque él consiguió salir vivo, perdió su barco y toda su tripulación. Afortunadamente, y aunque tardó casi 10 años debido a todos los impedimentos que Poseidón le puso en el camino, Odiseo consiguió llegar a Ítaca, donde los hijos de las mejores familias de esta isla se habían asentado en el palacio con la intención de intentar casarse con la bella reina Penélope. Odiseo llevaba tanto tiempo fuera que creían que había muerto, pero Penélope, esperanzada de que algún día volviera, le fue fiel y esperó sin estar con ninguno de ellos.
Cuando Odiseo se enteró de que su palacio estaba invadido por hombres que pretendían estar con su mujer, y que estos se habían quedado a vivir allí, donde sin pudor alguno se dedicaban a estar de fiesta y a comerse toda la comida del palacio y a beberse su vino, entró en cólera y, tras colarse vestido de mendigo, mató a todos los pretendientes y se reunió por fin, tras casi 20 años, con su amada familia. Aunque su impulso de matar a los hijos de las mejores familias que habían ocupado su palacio dio origen a una guerra entre estas familias y su rey Odiseo, esta tuvo que ser parada por el mismísimo Zeus (Júpiter en la mitología romana), dios de los cielos y rey de los dioses, para que volviera a reinar la paz en Ítaca.
Y hasta aquí la historia de Odiseo o Ulises y de su vuelta a Ítaca. Espero que os haya gustado este artículo y que os haya ayudado a resolver todas vuestras dudas. Muchas gracias por vuestra visita y espero que volváis a visitarme muy pronto.