La mitología griega y romana está llena de historias y mitos protagonizados principalmente por los dioses, muchas veces debido a su comportamiento muy amoral si lo comparamos con la moralidad que hoy reina en la sociedad del siglo XXI. En dichas historias había grandes dosis de violencia, tanto física como sexual, venganzas, celos, y sobre todo, muchas historias sobre las muchas infidelidades que los dioses cometían con otros seres.

Infidelidades que a veces involucraban a otros dioses, pero también a seres humanos mortales. De estas infidelidades, a veces nacía descendencia, y cuando dicha descendencia provenía de la unión de un dios con un mortal, nacía lo que se llama un semidios. Dada la infidelidad de los dioses y diosas griegos, nacieron bastantes.
Sin duda alguna, el semidios más famoso de todos era Heracles, también conocido como Hércules en la mitología romana. Hércules o Heracles es hijo de Zeus, también conocido como Júpiter en la mitología romana, el cual es dios de los cielos y el rayo, y rey de los dioses del Olimpo. Su madre era la mortal Alcmena, hija del rey Electrión de Micenas y esposa de Anfitrión.
Hércules o Heracles suele ser representado en las obras de arte con una maza y una piel de león, y al igual que los grandes dioses, era adorado en templos y se contaban sobre él historias basadas en sus grandes hazañas. Heracles fue sin duda el héroe griego más importante.
Heracles fue engendrado una noche en la que Zeus, disfrazado del marido de Alcmena, "Anfitrión", engañó a Alcmena para acostarse con ella, sin que esta supiera que el hombre con el que se estaba acostando no era su marido Anfitrión. Zeus estaba orgulloso de su hijo Heracles, motivo por el cual anunció que su próximo hijo que naciera en la casa de Perseo se convertiría en rey, anuncio que realizó a sabiendas de que el próximo hijo en nacer en la casa de Perseo sería Heracles.
Cuando Hera (Juno en la mitología romana), mujer de Zeus y reina de los dioses del Olimpo, se enteró del anuncio de Zeus y, para evitar que este llegara a ser rey, debido al odio que le profesaba a Heracles por ser fruto de la infidelidad de su marido con Alcmena, hizo que el hijo de otra mujer de la casa de Perseo que estaba embarazada y que debía nacer después de Heracles, naciera dos meses antes. De esta forma, Zeus se vio obligado a nombrar rey a dicho niño, cuyo nombre le pusieron Euristeo, y no a Heracles, que era quien iba a obtener el trono.
Cuando Zeus se enteró de la artimaña de su mujer Hera, se enfadó muchísimo, pero aun así decidió hacer honor a su palabra y nombró rey a Euristeo. No contenta con ello, cuando Heracles por fin nació, la diosa Hera intentó matarlo dejando dos serpientes en su cuna. Pero Heracles, aun siendo un bebé, cogió las serpientes y las estranguló con sus manos, mostrando ya desde recién nacido su extraordinaria naturaleza divina, una muestra de las hazañas épicas que realizaría más adelante, y por las cuales sería adorado por el mundo entero como el héroe en el que se convertiría.
Tras sobrevivir a este ataque, Heracles creció y se convirtió en un gran guerrero amado por todos, excepto por Hera, quien aún lo veía con gran odio. Tanto que Hera decidió dañar de nuevo a Heracles de la forma más cruel que se le ocurrió, y esta no fue otra que la de envenenar a Heracles por medio de una poción que le provocó una locura transitoria, durante la cual Heracles mató a su mujer, a sus hijos y a dos de sus sobrinos con sus propias manos.
Cuando los efectos de la poción se diluyeron, y por tanto Heracles recuperó la lucidez mental, vio con horror los asesinatos que había cometido. Se fue a vivir solo a la montaña, donde se aisló de la sociedad hasta que su hermano Ificles lo encontró y lo convenció de que visitara el Oráculo de Delfos para que le ayudara. El Oráculo de Delfos le dijo que, si quería redimirse por sus horribles actos, tendría que visitar al rey Euristeo (quien le había robado su derecho a la corona gracias a la diosa Hera) y llevar a cabo 12 trabajos que este le encomendaría. Y así lo hizo: fue a visitarlo y aceptó realizar dichos trabajos para redimirse, los cuales eran los siguientes.
Los 12 trabajos de Heracles o Hércules que tuvo que realizar para redimirse:
- Matar al león de Nemea.
- Matar a la hidra de Lerna.
- Capturar vivo al Jabalí de Erimanto.
- Capturar a la Cierva de Cerinia.
- Limpiar los establos del rey Augías en un día.
- Matar a los Pájaros del Estínfalo.
- Domar al toro de Creta.
- Robar las yeguas del aqueo Diomedes.
- Robar el cinturón de la reina amazona Hipólita.
- Robar el ganado del gigante Gerión.
- Robar las manzanas doradas del jardín de las Hespérides.
- Capturar a Cerbero y sacarlo del inframundo.
Y así es como Heracles consiguió redimirse por haber asesinado a su familia, por culpa de la poción que la diosa Hera le dio y que le provocó la locura. Un dato muy interesante de esta historia es que, aunque mucha gente no lo sabe, en realidad los trabajos eran solo 10, pero tras ser ayudado en dos de los trabajos por su sobrino Yolao, Euristeo lo obligó a realizar dos trabajos más, ya que los trabajos debía realizarlos él sin ayuda.
De esta forma se llegó a los 12 trabajos que hoy se conocen, aunque hay distintas versiones del motivo por el cual fueron finalmente 12 trabajos. Pero esto no es todo, en la vida de Heracles hubo muchos más desafíos y aventuras, las cuales junto a todo lo que ya os he contado, hicieron de él la gran leyenda que es hoy en día, y las cuales darían para escribir decenas de artículos y hasta un libro. Sin embargo, eso ya sería extendernos demasiado.
Y hasta aquí, toda la información que os puedo dar sobre quién era este famoso héroe y semidios griego llamado Heracles o Hércules en la mitología romana. Espero que os haya gustado el artículo y que os haya servido de ayuda. Muchas gracias por vuestra visita y espero que volváis a visitarme muy pronto.