La mitología griega y romana era famosa por tener un gran número de dioses, ya que, al contrario de otras religiones existentes en la actualidad, no era una religión monoteísta. Se contaban todo tipo de historias sobre estos dioses, entre las cuales destacaban sus numerosas aventuras amorosas, de las cuales muchas veces surgían descendencias. Si estas descendencias eran con un ser humano, nacía un ser mitad dios y mitad humano, llamado semidiós.

Aquiles

Algunos de estos descendientes semidioses se convirtieron en grandes héroes, como el famoso Heracles, más conocido por su nombre de la mitología romana Hércules, fruto de una aventura entre Zeus (Júpiter en la mitología romana), y otros héroes famosos como Perseo, que también era hijo de Zeus, y Teseo, del cual se dice que su verdadero padre era Poseidón, dios de los mares (Neptuno en la mitología romana).

Sin embargo, esos no son los héroes de los cuales quiero hablar hoy. El héroe del cual voy a hablarles, y del que estoy seguro de que han oído hablar, es el famoso Aquiles. Aquiles era hijo del príncipe de los mirmidones llamado Peleo, quien a su vez era hijo del rey de los mirmidones, Éaco. En cuanto a su madre, era Tetis, una ninfa del mar (las ninfas son diosas menores), lo que convertía a Aquiles en un semidiós.

Se decía que este semidiós era el hombre más rápido de todos, y además un formidable guerrero, que tenía a su disposición su propio escuadrón de guerreros mirmidones gracias a su padre Peleo y su abuelo Éaco. Se dice que el gran amor de Aquiles era su compañero de armas, el guerrero Patroclo, a quien también entrenaba y junto al cual luchó en distintas batallas.

En algunos de los muchos mitos del nacimiento de Aquiles, se cuenta que cuando este nació, su madre Tetis lo tomó por un pie y lo sumergió bajo las aguas del lago Estigia, para convertirlo en indestructible, con el descuido de que, al sumergirlo sujetándolo por un pie, dejó uno de los talones de Aquiles sin sumergir, siendo este talón por tanto el único punto débil de su cuerpo.

Aunque el mito por el cual Aquiles es realmente conocido es por el papel que jugó en una de las mayores batallas de la historia griega o romana, y ese mito es el de la Guerra de Troya, una historia que muchos habrán podido leer en multitud de libros, o visto referencias incluso en series y películas actuales. Pero, por si no lo recuerdan, les describo la historia de forma resumida a continuación.

¿Cuál es la historia de Aquiles en la famosa Guerra de Troya? ¿Qué sucedió?

La Guerra de Troya comenzó por el amor de dos hombres por la misma mujer, y esa mujer era la conocida como Helena de Esparta, quien más adelante pasó a llamarse Helena de Troya. Helena era hija de la reina de Esparta, Leda, y cuyo padre, según la versión de la historia que se consulte, puede ser Zeus (Júpiter en la mitología romana), dios de los cielos y del rayo. Otras versiones cuentan que era hija de Leda y Tindáreo, el rey de Esparta.

En lo que sí están de acuerdo todas las versiones es que la belleza de Helena de Esparta no tenía rival, y todos los hombres la deseaban. Debido a semejante belleza, Helena de Esparta tenía un gran número de hombres que querían estar con ella, pero su padre, el rey Tindáreo, no quería entregar su mano a ninguno de sus pretendientes por miedo a que el resto de los hombres que la pretendían se enfurecieran y eso provocara algún tipo de enfrentamiento.

Fue por ese motivo que Odiseo de Ítaca (Ulises en la mitología romana) propuso ante el rey Tindáreo que Helena de Esparta eligiera con qué hombre quería estar e hizo que el resto de los pretendientes prometieran acatar la elección de Helena, lo cual el rey Tindáreo aceptó y Helena escogió ser la esposa de Menelao.

Tras casarse, Helena y Menelao pasaron a ser los reyes de Esparta. Más adelante, durante los muchos viajes diplomáticos que el príncipe de Troya, Paris, realizaba a Esparta, Paris y Helena se conocieron y se enamoraron rápidamente, haciendo que Helena de Esparta abandonara a su marido Menelao y huyera a Troya junto al príncipe Paris.

Esto enfureció completamente a Menelao, quien, tras sentirse humillado por la traición de Helena de Esparta (desde ese momento Helena de Troya) y el príncipe Paris, recabó apoyos entre otros reyes griegos y declaró la guerra a la ciudad de Troya, ciudad conocida por ser prácticamente inexpugnable, ya que estaba rodeada por los muros más grandes, altos y resistentes que existían en el mundo.

Una vez declarada la guerra, tal como era costumbre en aquellos tiempos, los reyes consultaron a los Oráculos, y estos predijeron que la guerra no se podía ganar sin la participación del gran Aquiles, conocido por todos por ser uno de los mejores guerreros del mundo. Por ello, Menelao le pidió a Aquiles que se uniera a la guerra y luchara de su lado para poder vengarse de la humillación pública a la que Helena y Paris le habían sometido.

Tetis, la madre de Aquiles, intentó evitar que su hijo fuera a la Guerra de Troya, pues había profetizado que si Aquiles iba a la guerra se convertiría en un gran héroe que sería recordado por el mundo entero para siempre, pero también que esa sería su última batalla, pues moriría en ella. Sin embargo, todos sus esfuerzos fueron en vano y Aquiles se unió a la batalla junto a un escuadrón de sus famosos mirmidones.

La Guerra de Troya duró nada más y nada menos que 9 años. Durante ese tiempo ocurrieron multitud de batallas y momentos, como cuando Aquiles apresó a una joven muchacha llamada Briseida y la convirtió en su concubina. También destaca cuando Agamenón entró en el templo de Apolo y esclavizó a Criseida, hija de Crises, sacerdotisa de Apolo, lo que desató la ira de Apolo, quien castigó a los espartanos enviándoles una plaga mientras se amontonaban en las costas situadas fuera de los grandes muros de Troya, los cuales no conseguían atravesar, y por lo tanto no podían ganar la guerra.

Consultado de nuevo el oráculo sobre cómo superar la plaga y conseguir ganar la guerra, este profetizó que ello no ocurriría hasta que Agamenón devolviera a Criseida a su padre. Aquiles obligó al hermano de Menelao, Agamenón, a devolver a Criseida a su padre para así parar la plaga que les azotaba. Agamenón, enfadado, aceptó, aunque decidió raptar a Briseida, la concubina de Aquiles, motivo por el cual Aquiles se negó a luchar hasta que Agamenón la liberara de nuevo y esta pudiera volver a su lado, además de disculparse con él.

Para asegurarse de que así fuera, le pidió a su madre, la ninfa Tetis, que le pidiera a Zeus que hiciera que a los espartanos les fuera mal en la batalla hasta que le devolvieran a Briseida. Tras esto, empezaron a perder todas las batallas. Les fue tan mal que los troyanos, capitaneados por Héctor, príncipe mayor de Troya y heredero al trono, llegaron a estar tan cerca de sus posiciones que empezaron a quemar las naves y barcos de los soldados griegos y espartanos.

Fue entonces cuando Patroclo, guerrero amante de Aquiles, apareció vestido con las armaduras y armas que solía vestir Aquiles, para que los griegos y espartanos pensaran que era él y así darles ánimos en la batalla. Al aparecer vestido como Aquiles, no solo engañó y animó a sus guerreros, sino que además también engañó al príncipe Héctor, conocido por ser tan buen guerrero como Aquiles. Héctor corrió raudo a enfrentarse con él, al cual venció en batalla y no supo hasta después de matarlo que no había matado a Aquiles, sino al joven Patroclo.

Tras la muerte de Patroclo, Aquiles, roto de dolor y con una furia sobrehumana, se enfrentó al príncipe Héctor y lo mató, tras lo cual ató su cuerpo a un caballo y lo arrastró cabalgando a toda velocidad alrededor de toda Troya. Devolvió el cuerpo a su padre, el rey de Troya, Príamo, cuando este, en mitad de la noche, fue a suplicarle en persona que le devolviese el cuerpo para darle un funeral decente, lo que emocionó a Aquiles y finalmente se lo entregó.

Más adelante, Agamenón acabó devolviendo a Briseida a Aquiles y este volvió a la batalla. Poco después se dieron cuenta de que nunca conseguirían traspasar los muros de Troya por la fuerza. Así, con mucho ingenio, decidieron construir un caballo gigante de madera y dejarlo en las puertas de Troya para que los troyanos pensaran que era un regalo y que se habían rendido. Mientras tanto, todos los guerreros griegos se escondieron para que pareciera que habían abandonado Troya, dando por finalizada totalmente la guerra.

Pero este gran caballo de madera no estaba vacío, sino que dentro llevaba unos cuantos guerreros griegos escondidos. Así, cuando los troyanos aceptaron el caballo como presente de paz, lo metieron dentro de sus muros y empezaron a festejar el fin de la guerra hasta que todos se fueron a dormir. Una vez todos los troyanos estaban durmiendo, los griegos salieron del caballo sigilosamente y abrieron las puertas de Troya, dejando pasar a todos los guerreros que esperaban tras las puertas y traspasando los muros que llevaban 9 años intentando atravesar. Estos comenzaron a destruir Troya desde dentro.

Fue precisamente en esta batalla en la que Aquiles fue asesinado por el príncipe Paris, quien le disparó una flecha que impactó en el que se conocía como el punto débil de Aquiles, su talón. La flecha lo inmovilizó y Paris consiguió matarlo y huir junto a Helena de Troya, perdiendo así Troya la guerra y quedando totalmente destruida.

Y hasta aquí quién era el gran héroe Aquiles en la mitología griega y romana, así como su participación en la Guerra de Troya. Espero que les haya gustado el artículo y que haya resuelto todas sus dudas. Muchas gracias por su visita y espero que vuelvan a visitarme muy pronto.