Como habréis podido ver hasta ahora, existen o han existido multitud de sistemas políticos, económicos y sociales a lo largo de la historia, ya que, como es lógico, en cualquier época y en cualquier sociedad se necesita un mínimo de organización para poder avanzar y cubrir el máximo de necesidades posibles. Sin embargo, por desgracia, no todos esos sistemas han sido muy respetuosos con los intereses de la mayoría de las personas.

Feudalismo

Es más, normalmente han tendido al abuso por parte de aquellos que estaban en el poder, para que, con el trabajo de muchos, sobreponerse y vivir mejor a costa de las clases sobre las que se supone gobiernan para protegerlas y cubrir sus necesidades, especialmente si observamos los regímenes no democráticos, los cuales son mayoría históricamente hablando.

Uno de los sistemas más conocidos, y que todos hemos estudiado alguna vez en clase de historia, es el sistema feudal o feudalismo. Este es un sistema político, económico y social que estuvo vigente entre los siglos IX y XV (aunque los historiadores tienen discrepancias sobre su comienzo y su duración, la cual varía según la región). En este sistema, el poder dejaba de estar concentrado solo bajo una gran figura para descentralizarse entre las distintas clases nobles como el clero, la gente de sangre real u otros tipos de nobles.

Pero no todos los nobles tenían el mismo rango dentro de este sistema social, y por tanto tampoco tenían el mismo poder. Es por ello que, en el sistema feudal, había una estructura piramidal (como podéis ver en la imagen anterior) que definía los distintos tipos de clases nobles y sociales a las que se podía pertenecer, y que por tanto indicaba sobre quiénes se tenía poder, y quiénes lo tenían sobre uno mismo.

El feudalismo se caracteriza por ser un sistema social de clases muy marcadas, donde las clases sociales inferiores deben servir a las de arriba, y las de arriba gobiernan sobre las de abajo. La figura que más poder tenía y que estaba más arriba en la pirámide era el rey o monarca, y el que menos poder tenía eran los campesinos, los soldados o los siervos.

Al contrario de lo que algunas personas piensan, el sistema feudal no era un sistema basado en la esclavitud, sino que las clases sociales consideradas inferiores pactaban con las clases sociales superiores su vasallaje. Es decir, las clases inferiores trabajaban y servían a las clases superiores a cambio de algo, normalmente tierras donde cultivar y vivir, y a cambio de protección. Este trato se celebraba de forma libre entre ambas partes, donde ambas sacaban un beneficio.

Cómo se firmaba o sellaba el pacto entre los vasallos y sus señores en el feudalismo:

En el feudalismo o sistema feudal, las personas que servían eran denominadas vasallos, y las personas a las que se les servía eran denominadas señores. El pacto o trato por el cual se confirmaba y accedía al vasallaje no era solo de palabra, sino que había un procedimiento para dejar constancia del mismo, el cual se desarrollaba en dos partes.

La primera parte era la creación de un contrato que debía ser redactado por los clérigos, ya que en aquella época eran los únicos que sabían leer y escribir. La segunda parte era más de tipo ceremonial y estaba compuesta por cuatro actos muy específicos, los cuales os dejo justo a continuación.

El homenaje: En el homenaje, el vasallo se arrodillaba ante el noble que de ahora en adelante iba a ser su señor, representando así de forma física y visual quién era la persona inferior y quién era superior. Este acto debía ser presenciado y observado por otros miembros de la nobleza y de la Iglesia para dar fe de ello (como los notarios en la actualidad).

El juramento: Después de que, durante el homenaje, el vasallo se arrodillara ante su señor, este lo agarraba por los brazos y lo reincorporaba como señal de reconocimiento y aceptación de su vasallaje, tras lo cual juraban fidelidad y apoyo mutuo.

El beso: Una vez realizado el juramento, el vasallo besaba las manos o los pies del señor al que de ahora en adelante serviría.

Feudo: Finalmente, el señor entregaba una rama de olivo o de algún otro árbol como señal de la entrega de la tierra que el señor le iba a dar a cambio de sus servicios como vasallo.

Como veis, el sistema feudal o feudalismo es un sistema muy interesante de estudiar, o al menos lo es para mí. Espero que os haya gustado este artículo y que os haya servido para resolver todas vuestras dudas sobre este sistema político, económico y social tan interesante. Muchas gracias por vuestra visita y espero que volváis a visitarme muy pronto.