La mitología griega y romana es famosa por estar repleta de una gran cantidad de historias, llamadas mitos o leyendas, las cuales suelen tener la aparición de criaturas o bestias mitológicas que ayudan a convertir dichos mitos en historias más interesantes y fantásticas. Algunas de estas criaturas gustaron tanto en su momento que su figura ha permanecido en las historias del ser humano desde hace cientos de miles de años y que aún hoy en día se siguen usando en historias actuales.

Minotauro

Tal y como podemos comprobar cuando vemos películas y series como, por ejemplo, la famosa "Hércules", "Percy Jackson y el Ladrón del Rayo", "Ira de Titanes" o "Inmortals". Una de esas criaturas mitológicas cuya fama le ha hecho sobrevivir en el imaginario popular durante siglos es, sin duda, el famoso minotauro, un ser que aún es capaz de infundir curiosidad en los que lo desconocen y terror en aquellos que escuchan los relatos donde aparece.

El minotauro es una criatura fantástica de la mitología griega y romana, que se caracteriza por ser mitad hombre y mitad toro, siendo la cabeza de este la de un toro y su cuerpo el de un hombre, pero mucho más fuerte que ambos. El minotauro es hijo de Pasifae, que era la ninfa y reina de la isla de Creta, y del Toro de Creta, que era un toro blanco mitológico creado y entregado por el dios de los mares, Poseidón (Neptuno en la mitología romana), al rey Minos de Creta.

La unión entre la reina de Creta y el Toro de Creta se produjo debido a la venganza del dios Poseidón contra el rey de Creta, Minos, quien le pidió a Poseidón que le creara el Toro Blanco de Creta. Este lo hizo surgir de las aguas y se lo entregó al rey Minos, quien nada más verlo quedó obnubilado por su gran majestuosidad. Sin embargo, más tarde, Poseidón le exigió al rey Minos como pago que sacrificara el Toro de Creta en honor al dios Poseidón, pero Minos, que no quería deshacerse de tal majestuoso animal, lo engañó sacrificando otro animal distinto.

Cuando el dios Poseidón se dio cuenta del engaño, se vengó del rey Minos haciendo que su mujer, la ninfa y reina de Creta, Pasifae, sintiera una atracción sexual irrefrenable por el Toro de Creta. Esta atracción y deseo acabó consumándose, dando así origen al conocido minotauro.

Cuando el rey Minos se dio cuenta de semejante deshonra y de la humillación que para él supondría que sus súbditos se enteraran de tal infidelidad y de su monstruosa descendencia, le pidió al famoso arquitecto Dédalo que construyera un laberinto del que nadie pudiera jamás escapar. Una vez construido, encerró allí al minotauro, para que nadie pudiera nunca enterarse de lo ocurrido, y también para mantenerse a salvo tanto él como el resto de los habitantes de la isla de Creta, pues el minotauro era un ser violento y bravo, que mataba a cualquier ser o persona que osara cruzarse en su camino.

Mito de Teseo y el Minotauro de la Isla de Creta, de la mitología griega y romana:

Todo comenzó hace mucho, mucho tiempo en la ciudad de Atenas, una ciudad que era gobernada por Egeo, el rey de Atenas, quien retó a Androgeo, hijo del rey Minos de Creta, a cazar al Toro de Maratón. Androgeo aceptó el reto, pero no pudo conseguirlo, muriendo en el intento de darle caza y muerte.

Cuando el rey de Creta, Minos, se enteró, invadió las costas de Atenas y exigió a cambio de la liberación 14 sacrificios al año, compuestos por 7 hombres jóvenes y 7 mujeres jóvenes, los cuales serían enviados al laberinto del minotauro en Creta como sacrificio en honor de Creta y del rey Minos. De esta forma, Minos se vengaba por la muerte de su hijo Androgeo, culpa del rey Egeo. Este aceptó, y desde ese momento todos los años se enviaban dichos sacrificios.

Cuando el hijo del rey Egeo, que era el famoso héroe Teseo, apareció en Atenas y se dio a conocer como príncipe y futuro rey de Atenas, se enteró de semejante barbarie y decidió que en el próximo ofrecimiento de sacrificios sería uno de los hombres jóvenes que Atenas entregaría a Creta para ser entregados al minotauro del laberinto de Creta. Quería hacerlo para enfrentarse al minotauro y matarlo, y así poder detener esta tradición de sacrificios de jóvenes atenienses.

Y así lo hizo. Cuando llegó de nuevo el momento de entregar a nuevos jóvenes como sacrificio, Teseo le pidió a su padre Egeo ser uno de los 7 hombres jóvenes que partirían a Creta para vérselas con el temible minotauro, y Egeo aceptó la petición de su hijo con la esperanza de que este consiguiera vencer al minotauro y así terminar con la matanza anual de jóvenes atenienses.

Cuando Teseo llegó por fin a la isla de Creta, se encontró con Ariadna, princesa de Creta, e hija de Minos y Pasifae, y por tanto hermana del minotauro al cual se ofrecían los sacrificios atenienses. Cuando Ariadna vio a Teseo, se enamoró de él a primera vista. Tras lo cual, Ariadna habló con Teseo y le propuso un trato: ella le ayudaría a salir del laberinto del minotauro, y él debía llevársela a ella de Creta y convertirla en su reina.

Teseo aceptó y ella le entregó el famoso y conocido "vellocino de oro", que era una especie de ovillo de hilo de oro muy flexible y resistente. Cuando Teseo estaba a punto de entrar en el laberinto de Creta junto al resto de sacrificios, cogió un extremo del vellocino de oro y lo ató a las puertas del laberinto, mientras el otro extremo lo tenía él. De esa forma, para volver del laberinto solo tendría que seguir el hilo de oro del vellocino hasta la salida, y así salir del laberinto del cual nadie había conseguido salir jamás.

Después, Teseo estuvo andando por el laberinto hasta dar con el minotauro, y tras una ardua lucha consiguió acabar con él con sus propias manos. Aunque hay alguna versión de la historia que indica que durante la lucha al minotauro se le rompió un cuerno y Teseo lo usó como arma para así poder matar con su propio cuerno al minotauro. Sea como fuere, Teseo consiguió vencer al minotauro y salir del laberinto gracias al vellocino de oro.

Salvando así a futuros jóvenes atenienses de tener que seguir siendo ofrecidos como sacrificios al minotauro y al rey de Creta. Esto lo convirtió ante todos los atenienses y el resto del mundo en un héroe, aunque ya era considerado como tal antes debido a un gran número de gestas, pero eso ya son otras historias que no están relacionadas con el tema que tratamos hoy, que es la del minotauro.

Y hasta aquí todo lo que os puedo contar sobre lo que era el minotauro y su historia dentro de la mitología griega y romana. Espero que os haya gustado el artículo y que os haya servido de ayuda. Muchas gracias por vuestra visita y espero que volváis a visitarme muy pronto.