De las muchas criaturas mitológicas que existen en todas las mitologías, y sobre todo en la mitología griega y romana, hay algunas que gustaron tanto en su momento que se han transmitido de generación en generación hasta el día de hoy. Sobre ellas se han basado mil y una historias a lo largo del tiempo y en la actualidad. Una de esas criaturas mitológicas tan famosas es, por ejemplo, la sirena.

El origen de las sirenas proviene principalmente de la mitología griega y, por extensión, de la romana. Sin embargo, las sirenas de la mitología no tienen nada que ver con las sirenas actuales, ya que estas han pasado de ser una bestia mitológica que aterrorizaba a los marineros a una criatura dulce que entretiene a los niños.
Pero, ¿qué era una sirena realmente en la mitología griega y romana? Las sirenas en la mitología griega y romana se creía que eran hijas del dios de los ríos llamado Aqueloo. Eran unas criaturas que, lejos de lo que la mayoría de la gente pueda creer, no eran criaturas marinas cuya mitad superior del cuerpo y rostro eran de mujer y la mitad inferior de pez.
En la mitología griega y romana, las sirenas tenían una mezcla más extraña: el rostro y el pecho de una mujer, y el resto del cuerpo de un ave, lo que incluía alas para poder capturar a sus presas. Aunque, en realidad, no necesitaban mucho las alas, pues su poder más letal y mortífero, el cual sí comparten con la mayoría de las representaciones de las sirenas de cualquier tipo de mitología, era su mágica y atrayente voz.
De forma general, las sirenas en todas las mitologías tienen el poder de atraer a los hombres con su canto, un canto que hace que los hombres pierdan el control de sí mismos y hagan todo lo humanamente posible por seguirlo, aunque ello les cueste la vida. Por esta razón, siempre fueron temidas por los marineros, quienes tenían miedo de que estas aparecieran durante algunos de sus viajes en barco. Embrujándolos con su hipnótico canto, las sirenas los desviaban de su rumbo, haciéndolos chocar contra las rocas, devorándolos o simplemente dejándolos morir mientras, fuera de sí, escuchaban ese canto embelesados y sin ningún tipo de capacidad para pensar. Este miedo estaba basado en una historia de la mitología griega y romana que os cuento a continuación. Pero antes, os voy a dejar una explicación en video sobre lo que eran las sirenas, que estoy seguro de que os va a gustar.
La aventura de Odiseo (llamado Ulises en la mitología romana) y la Isla de las Sirenas:
Durante la travesía del rey de Ítaca, Odiseo, para volver a Ítaca tras su participación en la Guerra de Troya, y tras enfurecer al dios de los mares, Poseidón (Neptuno en la mitología romana), por haber dejado ciego a su hijo el cíclope Polifemo, tuvo que enfrentarse a un montón de maldiciones que el dios de los mares le iba lanzando como venganza.
En una de esas maldiciones, Poseidón obliga a Odiseo a pasar cerca de la Isla de las Sirenas. Odiseo había oído hablar tanto de ellas como de los poderes de su canto y para qué lo usaban, y sabía que iban a pasar demasiado cerca de dicha isla.
Por ese motivo, Odiseo, que era un hombre muy inteligente, ideó un plan para evitar que las sirenas de la Isla de las Sirenas atrajeran a él y a su tripulación con su canto, haciéndoles perder la razón y haciéndoles chocar su barco contra las rocas de aquella inhóspita y peligrosa isla para que murieran.
Para evitar tan terrible destino, Odiseo pidió a sus hombres que se taparan los oídos con la cera de las velas hasta que no pudieran oír nada. También les pidió que lo ataran al mástil de la vela del barco y que no lo desataran, pasara lo que pasara, ni se quitaran los tapones de cera que se debían poner hasta haber pasado la Isla de las Sirenas y estuvieran bien lejos de allí. Los hombres siguieron sus instrucciones y, gracias a esto, sobrevivieron y pudieron continuar su viaje de vuelta a Ítaca.
Y hasta aquí la explicación de lo que eran las sirenas en la mitología griega y romana. Estoy seguro de que a muchos os habrá sorprendido, como me impresionó a mí en su momento. Espero que os haya gustado el artículo y que os haya servido de ayuda para resolver vuestras dudas acerca de este mítico animal. Muchas gracias por vuestra visita y espero que volváis a visitarme muy pronto.