En el mundo del cine, podemos encontrar grandes historias de ficción, historias que pueden ser de risa, de acción, de fantasía, de terror, de catástrofes naturales e incluso de grandes accidentes aéreos o de cualquier otro tipo. Incluso a veces esas grandes historias de ficción no son del todo ficción y están basadas en hechos reales, y es que muchas veces la realidad supera a la ficción, como es el caso de la historia que os voy a contar hoy en este artículo.

Esta imagen es un recorte de “Sinking of the RMS Titanic animation.gif” de autor “User 699” usada bajo la licencia “CC BY-SA 4.0".
Una historia real que hizo que a todo el mundo se le sobrecogiera el corazón, una historia de ilusión que se tornó en dolor y desesperación, una historia que acabó de la peor forma posible y de la que nadie podría haberse esperado semejante desenlace, una historia de la cual hoy en día, tras más de un siglo desde que se produjo, aún es capaz de llenarnos de intriga y de sobrecogernos el corazón.
Y esa historia de la que hoy os quiero hablar es, ni más ni menos, la historia del hundimiento del barco RMS Titanic, también conocido como “El buque de los sueños”. Una historia tan interesante y escalofriante que ha dado lugar a varias películas basadas en su catástrofe, aunque generalmente muy poco fidedignas, excepto la película dirigida por James Cameron en 1997 y cuyo título era el mismo que el del protagonista de nuestra historia, “Titanic”. Casualmente, esta fue la única película filmada hasta el momento que describe cómo se hundió realmente este gran transatlántico y cuya película transmitió tan bien la historia que consiguió alzarse con nada menos que 11 Oscars. Esta película fue todo un éxito que consiguió hacernos vivir a través de nuestras pantallas esta cruel historia.
El Titanic, también conocido como “El buque de los sueños”, era un buque de tamaño inmenso (256 metros de largo por 52 metros de ancho) que estaba formado por varias cubiertas, las cuales se repartían entre las distintas clases del barco, es decir, entre los de primera clase, que eran las más lujosas, segunda clase, que era gente de clase media, y tercera clase, que estaba conformada por gente de clase muy humilde.
La construcción del RMS Titanic, cuya propiedad pertenecía a la empresa White Star Line, se inició en el año 1909, y aunque fue todo un hito en la ingeniería naval, ya que nunca se había construido un barco dedicado al transporte de pasajeros tan grande, tardaron solo 3 años en construirlo e inaugurarlo. Su viaje inaugural fue el 10 de abril de 1912, partiendo del puerto de Southampton hacia su destino, que era Nueva York, destino que desgraciadamente nunca llegó a alcanzar, ya que fue precisamente en su viaje inaugural cuando el RMS Titanic naufragó, llevándose consigo las almas de 1514 personas de las 2223 que iban a bordo.
Cómo se produjo el naufragio del RMS Titanic (El Buque de los Sueños):
El naufragio se produjo la noche del 14 de abril a las 23:40, cuando el Titanic avistó un iceberg. Aunque intentó esquivarlo, debido a esta maniobra, la parte inferior del iceberg colisionó con el lado de estribor del casco del barco, justo bajo la línea de flotación, abriendo así una brecha que afectaba a cinco de los dieciséis compartimentos estancos que conformaban el barco.
Durante las dos horas y media tras la colisión del RMS Titanic con el iceberg, los cinco compartimentos de la parte delantera que se dañaron se fueron inundando y hundiendo poco a poco, provocando que la parte trasera, es decir, la popa, se fuera elevando, hasta que la inclinación del barco era tal que la estructura no aguantó el peso y la presión de la otra parte, partiéndose por la mitad y hundiéndose así para siempre en las frías aguas del océano Atlántico, junto a 1514 personas de las 2223 que iban a bordo.
Un número de víctimas muy elevado que lo convirtió en uno de los mayores naufragios de toda la historia. Un naufragio que probablemente se podría haber evitado si se hubiera actuado con un poco más de cautela durante el viaje inaugural. Pero lo que sí es seguro es que se podría haber reducido en gran parte el número de víctimas que se produjo, el cual fue tan sumamente elevado debido a que el RMS Titanic solo llevaba botes salvavidas con capacidad para albergar solo a 1178 pasajeros, lo que representaba un tercio del volumen total de pasajeros que era capaz de transportar el barco, y la mitad de las plazas necesarias para salvar a los pasajeros con los que viajaba el RMS Titanic el día de su hundimiento.
A esto hay que sumar que la evacuación de los pasajeros se empezó tarde y de forma muy mal organizada, lo que hizo que ni siquiera se llenaran todas las plazas disponibles en los botes, provocando la muerte de 1514 personas, que en su mayoría murieron por hipotermia en las frías aguas del mar o ahogadas. Los 709 pasajeros supervivientes fueron en su mayoría mujeres y niños, debido a que las normas de evacuación que se dictaron en el RMS Titanic eran muy rígidas y consistían en dar total prioridad de evacuación a las mujeres y los niños.
Los supervivientes fueron rescatados por el RMS Carpathia, cuyo capitán era Arthur Rostron, quien partió a máxima velocidad hacia el Titanic tan pronto escuchó el primer S.O.S., pero debido a su lejanía no llegó a tiempo antes de que se hundiera, ya que tardó 4 horas en llegar al lugar del hundimiento, aunque afortunadamente sí pudo salvar a los supervivientes.
Otro hecho muy importante, que también fue muy reseñado por las películas y que podría haber evitado la muerte de todos los pasajeros, fue que muy cerca del Titanic se encontraba un barco que les podría haber ayudado. Ese barco era el SS Californian, comandado por el capitán Stanley Lord, barco que se encontraba a tan solo 20 millas de distancia, una distancia tan corta que incluso tenían contacto visual con el Titanic.
Sin embargo, el SS Californian no acudió en su ayuda, ignorando las bengalas de socorro que se lanzaron mientras se hundían e ignorando también las señales de S.O.S. del telégrafo, el cual dijeron no haber escuchado, pues lo habían desconectado unos instantes antes de que se produjera el accidente tras discutir con el telegrafista del RMS Titanic, quien, según la versión del capitán Stanley Lord del SS Californian, había sido bastante maleducado en las conversaciones anteriores a la colisión del RMS Titanic con el iceberg, y por tanto, debido a ello, no se dieron cuenta del desastre que se estaba produciendo y no pudieron ayudarles.
Y hasta aquí la historia del RMS Titanic, una historia tan interesante como trágica, pero de cuyos errores aprendimos para no volver a repetirlos. Se mejoraron las medidas de seguridad de los barcos construidos posteriormente, con medidas obligatorias y tan importantes como la de llevar botes salvavidas suficientes para toda la tripulación de a bordo. En fin, espero que os haya gustado el artículo y que os haya sido de ayuda. Muchas gracias por vuestra visita y espero que volváis a visitarme muy pronto.