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La cronología del arte paleolítico es una de las cuestiones más complejas, ya que existen diversos problemas acerca de sus inicios y evolución estilística. Se conocen algunas piezas de arte mueble muy antiguas (cabecita humana de Makapansgat en Sudáfrica, datada entre 2,5 y 3 millones de años), en el Musteriense o Paleolítico Medio conocemos la existencia de prácticas funerarias que consisten en enterrar los muertos teñidos de ocre rojos o tendidos sobre un fondo de este color, acompañados de algunos objetos.

Es posible que en este período existiera un arte primitivo sobre materiales perecederos (pieles. cestería, cortezas de árboles, madera, etc.). Con el Paleolítico Superior se incrementó el número de representaciones pictóricas parietales y muebles, y por tanto, los investigadores tuvieron que buscar un método para datarlos cronológicamente.
 
Hay diversos sistemas para la datación:
- Que algunos fragmentos desprendidos del panel quedasen incorporados a niveles arqueológicos.
- Que las representaciones estuvieran parcial o totalmente cubiertas por niveles arqueológicos fechables.
- La superposición de unas figuras sobre otras.
- La similitud estilística de las figuras con otras del arte mueble aparecidas en niveles arqueológicos fechables.
- La evolución estilística de lo simple a lo complejo y de lo monocromo a lo polícromo.


Muchos de estos criterios presentan numerosos problemas y no siempre pueden ser fiables. La reciente incorporación del C-14, ha permitido fechar las muestras de pequeño tamaño sin dañar la pintura y obtener una serie de fechas para el arte paleolítico.

El sistema de Breuil: se esforzó en elaborar un sistema cronológico-evolutivo para el arte paleolítico. Estableció unas coordenadas estilísticas que iban de lo más simple a lo más complejo y que fue ordenando en un sentido cronológico:
 
Ciclo Auriñaco-Perigordiense: comenzaría por los dibujos más simples, los dibujos laberínticos hechos con los dedos sobre arcilla (macaroni), entre los que se identifican las primeras representaciones de animales, a los que seguirían el nacimiento de la representación parietal, conformada por esquemas simples, manos monocromos y perspectiva torcida (astas y cornamentas se representan de perfil absoluto o de frente). Las manos pertenecerían a un momento antiguo de este ciclo, "antes que cualquier otra manifestación pictórica”.
 
2º Ciclo solútreo-magdaleniense: se iniciaría con la escultura, siguiéndole grabados y pinturas muy sencillas que se harían cada vez más complejos, adoptando luego ciertas convenciones hasta llegar su culminación en los modelados de arcilla y en las representaciones polícromas con perspectiva normal o corregida. Breuil consideraba que la plenitud estaría fechada en el Magdaleniense.
 
La teoría del Abate Breuil ha sido abandonada, si bien se convirtió en el punto de partida de todos los estudios posteriores. La hipótesis presentaba inconvenientes ya que no concedía gran importancia a la fase solutrense, se utilizaba insuficientemente el arte mueble y no se tenía en cuenta la sucesión casi lineal de las culturas paleolíticas.
 
El sistema de Leroi-Gourhan: elaboró el más minucioso cuadro cronológico del arte rupestre paleolítico, partiendo de complejos estudios estadísticos mediante la utilización de la informática y aprovechando las dataciones del C14 y los adelantos conseguidos con nuevos métodos de excavación. Su sistema presenta como novedad el haber fijado una secuencia evolutiva única, con la ayuda del arte mueble.


El prehistoriador dividió la evolución en cuatro estilos básicos, además de un estilo prefigurativo:
 
1º Estilo prefigurativo: período Chatelperroniense (hacia el 35.000 a.C) no hay representaciones artísticas identificables, pero sí se han encontrado objetos de adorno, placas y huesos con líneas grabadas y abundante utilización del ocre.

 
2º Estilo I: Auriñaciense (30.000-27.000 a.C).
 
- Muestra animales representados parcialmente (de forma tosca) con simples trazos que definen la cabeza o el lomo, que se han encontrado en cuevas francesas (Abri Castanet, Abri Cellier, Abri de Belcayre y La Ferrassie).
 
- Signos.
 
- Puntos y bastones.
 
- Figuras realistas en la pared que representan sexos (principalmente vulvas).
 
- Pequeñas figuras del arte mueble en zonas de acceso de la cueva, principalmente animales como mamut y cabeza de león, siendo las más antiguas las encontradas en la cueva de Vogelherd (Alemania).
 
 
3º Estilo II: Gravetiense y comienzos del Solutrense (25.000-18.000 a.C), constituye el momento de máxima expansión del arte paleolítico (desde la Península Ibérica hasta el río Don en Rusia). En el arte parietal, las pinturas y grabados se limitan a zonas de penumbra o primeras regiones oscuras. Las obras de arte tienen una clara unidad estilística, a pesar de la larga perduración del período (7.000 años).
 
- Las figuras presentan siluetas más pronunciadas, construidas sobre una línea fuertemente sinuosa que representa el cuello y el dorso del animal (curva cérvico-dorsal).
 
- Perspectiva torcida (astas y cornamentas se representan de perfil absoluto o de frente).
 
- Desproporción entre cabeza y cuerpo.
 
- Los animales aparecen frecuentemente sin patas. Hacia la parte baja de las imágenes los detalles desaparecen, de forma que las patas faltan o se representan con trazos simples.
- Aparecen las primeras obras parietales de atribución segura que se limitan a las zonas de penumbra o a las primeras regiones oscuras como en el caso de (Gargas, La Gréze, Ardéche y Gard).
 
- Época más rica en el arte mueble, tanto en estatuillas humanas (Venus) como representaciones zoomorfas, entre las que destacamos los mamuts de Dolni Vestonice, Pavlov y Prednosti (Chequia) y leones, lobos, caballos, aves y mamuts en los yacimientos de Kostienski, Sungir, Adveevo y Ma’lta, (llanura rusa) En Europa Occidental, destacan las representaciones de Isturitz y Abri Labattut.
 
- Tanto en el arte parietal como el mueble coexisten una tendencia naturalista y otra estilizada.
 
 
4º Estilo III: Solutrense Medio y Superior y Magdaleniense antiguo (17.000-13.000 a.C), subsisten los caracteres del Estilo II, pero con una técnica mucho más perfeccionada.
 
- Se siguen construyendo las figuras a partir de la curva cérvico-dorsal, pero presentan menos sinuosidad en los contornos (los caballos tienen un cuerpo alargado).
 
- Los cuerpos presentan un gran volumen (especialmente en la parte delantera como ocurre con los bisontes, toros y cápridos), que han hecho que a veces se hablara de animales grávidos.
 
- Se atenúa la desproporción entre cabeza y cuerpo.
 
- Las extremidades aparecen mucho más detalladas hasta los cascos y las pezuñas, pero generalmente eran cortas y hacían que los animales parecieran de poca altura.
 
- Astas, cornamentas y pezuñas se presentan en diferentes perspectivas, desde la frontal hasta el perfil absoluto, pero lo más frecuente era la perspectiva biangular oblicua, o perspectiva semitorcida (con un ángulo de 45 grados).
 
- Aparecen múltiples signos abstractos, principalmente cuadrangulares y claviformes (como ocurre en Lascaux, Le Gabillou, Villars, El Castillo o Pech Merle).
 
 
5º Estilo IV: Magdaleniense Medio y Reciente (13.000-9.000 a.C), etapa de los grandes santuarios y del mayor número de representaciones en arte parietal (casi el 80% de todas las obras paleolíticas).
 

Leroi-Gourhan divide este estilo en dos fases:

- Estilo Antiguo: Magdaleniense Medio (13.000 y el 11.000 a.C) y que tiene una serie de características, muchas de las cuales también se aplican a la siguiente fase:
 
- El arte parietal se caracteriza por figuras que presentan mayor proporción anatómica y minuciosidad en los detalles de las figuras, próximas al realismo fotográfico, pero aún sin llegar a éste (hay todavía convenciones particulares como los crines de los bisontes).
 
- Las astas, cornamentas y pezuñas estaban representadas por lo común en una perspectiva normal.
 
- Se van fijando las convenciones del modelado mediante líneas, raspados y manchas de color, por ejemplo, la M ventral de los caballos.
 
- Los signos se fueron regionalizando, en el Perigord (signos cuadrangulares muy evolucionados que llegan a ser tectiformes), en el Pirineo surgieron (signos con heridas-Niaux y ovales-Trois-Freres), y en la Cornisa Cantábrica (signos claviformes -Altamira y oval). Entre los ejemplos de arte parietal de Estilo Antiguo se encuentran Tito Bustillo y El Pindal (Cornisa Cantábrica) y Rouffignac y Niaux (en Francia).
 
- Etapa de mayor nº de representaciones/manifestaciones, en especial de bulto redondo. Como se ha comentado, aparecen diversas tipologías como los contornos retocados, las esculturas que representan pequeños animales de forma realista, y las aplicadas a objetos utilitarios.
 
6º Estilo Reciente: Magdaleniense Superior. El paso del estilo antiguo al reciente se hizo aproximadamente en el 11.000-10.000 a.C. El arte típico de este largo período desapareció de la Europa occidental tras la emigración, la extinción o los cambios en los modos de vida de los artistas-cazadores. Este estilo se caracteriza por:
 
- Grandes escenas
- Movimientos de las figuras de los animales
- Ausencia de convencionalismos
- Forma muy natural de la línea dorsal, presentando un gran realismo fotográfico.
 

Entre los ejemplos de este estilo reciente, se encuentran las pinturas de las cuevas de las Monedas (Cantabria).
 
Esta teoría es la más aceptada entre los investigadores, pero sigue planteando algunos problemas, en especial en la cuestión de la cronología. La incorporación del C-14 ha determinado que el estilo de algunos conjuntos artísticos no coincide con la fecha que le debería corresponder según sus características.
 
Por esta razón, algunos investigadores dudan en establecer una evolución general de carácter lineal, como han hecho Leroi-Gourhan y Breuil, y en su lugar hablen de una evolución de tipo regional, con las correspondientes diferencias estilísticas y conceptuales.
 

 

 

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