• 2.jpg

5 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 Rating 5.00 (2 Votes)

El gobierno dictatorial del general Miguel Primo de Rivera en España coincidió con los años situados entre 1923, cuando se produjo el Golpe de Estado que acabó con el sistema parlamentario de la Restauración, y 1930, cuando Alfonso XIII aceptó su dimisión como máximo representante del régimen. En ella se sucedieron un conjunto de acontecimientos que estabilizaron el país de forma efímera.

Dictadura de Primo de Rivera:

El gobierno dictatorial del general Miguel Primo de Rivera en España coincidió con los años situados entre 1923, cuando se produjo el Golpe de Estado que acabó con el sistema parlamentario de la Restauración, y 1930, cuando Alfonso XIII aceptó su dimisión como máximo representante del régimen. En ella se sucedieron un conjunto de acontecimientos que estabilizaron el país de forma efímera.

Jose Antonio Primo De Rivera

Miguel Primo de Rivera y Orbaneja nació en Jerez de la Frontera (Cádiz), en 1870, en el seno de una familia de gran tradición militar y política, y contrajo matrimonio con Casilda Sáenz de Heredia, con la que tuvo seis hijos, entre ellos, a José Antonio Primo de Rivera fundador del Partido de la Falange Española.

La dictadura del general Primo de Rivera surgió como una solución transitoria, hasta la creación de un gobierno civil elegido democráticamente, y aceptada por todos, incluido el rey, debido al descrédito en el que había caído el régimen de la Restauración. Ésta se inspiró en el modelo fascista de Mussolini en Italia, aunque fue menos totalitaria y de carácter fundamentalmente conservador, y en los ideales del Regeneracionismo de principios de siglo XX, especialmente en Joaquín Costa, con el fin restaurar el orden social y eliminar el caciquismo.

Los principales acontecimientos históricos de esta época sucedieron en dos etapas políticas distintas.

El Directorio Militar (1923-1925):

La construcción del estado dictatorial de Primo de Rivera se inició con el Golpe de Estado de 1923.

Lo causaron tres hechos:

Las consecuencias del Desastre del Annual: El varapalo sufrido por las tropas españolas en Marruecos puso de manifiesto un descontento generalizado entre los miembros del Ejército con el Gobierno. Además había una intensa preocupación entre los responsables militares y políticos de las tropas vapuleadas en el Annual por la elaboración de una investigación al respecto, que trajo consigo la redacción del Informe Picasso. Por otro lado, imperaba el deseo popular de que la guerra iniciada en Marruecos finalizase.

El auge del nacionalismo en Cataluña y el País Vasco: que era visto con recelo entre la derecha conservadora, así como también el del socialismo (en 1921, una escisión entre los socialistas supuso la fundación del Partido Comunista de España o PCE) y el del republicanismo, que alarmaba a la oligarquía y a los militares.

Y la coincidencia de intenciones entre las clases medias: que reclamaban una reforma política y económica, la prensa escrita de izquierdas y derechas, que criticaba al régimen de la Restauración, y los políticos y dirigentes militares, que querían paralizar la redacción del Informe Picasso.

El 12 de Septiembre de 1923 el general Miguel Primo de Rivera, Capitán General de Cataluña y líder del movimiento subversivo, se sublevó contra el Gobierno. El apoyo recibido en otras zonas de España y la aceptación del rey Alfonso XIII, hicieron triunfar el Golpe de Estado inmediatamente después de su inicio.

La acción de Primo de Rivera rápidamente fue reconocida y aceptada por el rey Alfonso XIII, que optó por mostrar su apoyo al militar y encargarle la formación de un gobierno. Partiendo del Regeneracionismo, Primo de Rivera confeccionó una dictadura militar férrea cuyas medidas iniciales estuvieron encaminadas a la eliminación del régimen constitucional y de partidos: se reconoció a Primo de Rivera como único ministro asesorado por un Directorio Militar, se declaró el estado de guerra en todo el país haciéndose los militares cargo de los gobiernos civiles, se suspendieron las garantías constitucionales y se disolvieron las Cortes.

Seguidamente creó el Estatuto Municipal de 1924: con este conjunto de normas Primo de Rivera intentó aumentar la autonomía de los municipios.

A continuación, puso en marcha medidas represivas y antinacionalistas en Cataluña: el nuevo Gobierno prohibió expresamente el uso de la bandera y el himno propios y restringió el uso de la lengua catalana al ámbito privado.

Después, fundó el Partido de la Unión Patriótica. Primo de Rivera decidió en 1924 unificar desde arriba los distintos grupos de apoyo, que habían surgido después del Golpe de Estado de 1923, creando dicho partido, que a semejanza del modelo italiano, fue puesto bajo la dirección de un militar.

Luego, ejecutó medidas referentes al orden público. Para Primo de Rivera el Movimiento Obrero y la delincuencia eran una misma cosa, por lo que dictó instrucciones a los gobiernos civiles para reprimir cualquier tipo de manifestación o protesta.

Y finalmente, quiso zanjar la Guerra de Marruecos. Curiosamente, la idea inicial de Primo de Rivera fue abandonar la guerra y negociar, por eso en 1924 decidió reducir los efectivos en Marruecos y ordenó una retirada parcial. Al mismo tiempo declaró una amnistía que acabó con el problema de las responsabilidades buscadas con el Informe Picasso. La intervención en 1925 de Abdelkrim, general marroquí, en la zona de dominación francesa de Marruecos, supuso un cambio de rumbo en la política del general, que decidió intervenir en el conflicto desembarcando más tropas en Alhucemas. En 1926 la guerra concluyó con la retirada de Abdelkrim, gracias al éxito conjunto francés y español. Así Primo de Rivera aumentó su popularidad y consiguió reconciliar a los militares peninsulares y africanistas.

El Directorio Civil (1925-1930):

El éxito obtenido por el Ejército español en Marruecos extendió la popularidad de Primo de Rivera entre la población española por lo que decidió institucionalizar su régimen. Para ello asentó en el Gobierno a individuos no pertenecientes al estamento militar creando la Asamblea Nacional Consultiva en 1927, una especie de parlamento compuesto por miembros del Partido de la Unión Patriótica elegidos mediante sufragio restringido, que se encargó de la elaboración de un texto legal a modo de constitución, que reconoció en el Estado un poder autoritario, debido a la falta de soberanía nacional y de división de poderes, y que satisfizo sólo a unos pocos.

Después, Primo de Rivera y su nuevo Directorio formalizaron un sistema de política social inspirado en el modelo italiano de Mussolini, que supuso la fundación de dos instituciones: el Consejo Nacional del Trabajo, que aprobó una serie de leyes sobre contratos de trabajo, accidentes, subsidios para familias numerosas y seguro de maternidad, entre otras cosas; y la Organización Corporativa del Trabajo, que fue una especie de sindicato oficial que pretendía regular la negociación de convenios.

Pero pronto, el gobierno casi oficial de Primo de Rivera empezó a sentir el crecimiento de la oposición: con el paso del tiempo, y teniendo en cuenta que ésta negaba parte de las libertades y logros alcanzados en el siglo XIX, surgió una intensa oposición a Primo de Rivera y su Directorio Civil que agrupaba ideologías muy diversas. Los antiguos miembros de los partidos Liberal y Conservador se negaron a colaborar con el dictador y llegaron a exigir al rey el restablecimiento de la Constitución de 1876 y la convocatoria de elecciones; el rechazo del rey a dichas propuestas llevó a muchos a criticar la propia institución monárquica. Los republicanos comenzaron a organizarse y reclamar como solución la llegada de una segunda república, visto el sinsentido de que una dictadura sostuviese una monarquía. La izquierda obrera también reaccionó por el inmovilismo del régimen. Asimismo, los intelectuales. Dentro del Ejército también fue creciendo el descontento: rivalidades personales, arbitrariedades de Primo de Rivera en los ascensos y la oposición de sus sectores más liberales, vinieron a agriar el ambiente en los cuarteles; al final de la dictadura eran muchos los oficiales proclives a conspirar contra Primo de Rivera. Incluso los estudiantes se manifestaron en las calles: los universitarios se organizaron en la Federación Universitaria Escolar o FUE y se convirtieron en la punta de lanza de las protestas; de nada sirvió el cierre de la Universidad de Madrid decretado por el Gobierno.

Por todo esto, fue cuestión de tiempo que se produjera el descalabro definitivo de la Dictadura. Así, entre 1929 y 1930 coincidieron hechos que se pueden considerar desencadenantes de su caída: un intento de sublevación militar, una crisis económica mundial provocada por el Crack de 1929 en la Bolsa neoyorquina, una oleada de huelgas por distintas motivaciones y el derrumbe de la moneda, la peseta. Era de esperar que el día 27 de Enero de 1930 Alfonso XIII, consciente del rechazo que ahora suscitaba Primo de Rivera, aceptara su dimisión.

La Caída de la Monarquía:

La etapa de gobierno previa a la proclamación de la Segunda República coincidió con los años situados entre 1930, cuando Alfonso XIII aceptó la dimisión de Primo de Rivera, y 1931, cuando Alfonso XIII abdicó. En ella se sucedieron un conjunto de acontecimientos que mostraron las debilidades de la Monarquía Borbónica.

Este periodo también pasó por dos etapas: Gobierno de Berenguer:

Aceptada la dimisión de Primo de Rivera, Alfonso XIII decidió nombrar como Jefe de Gobierno al general Berenguer y renovar el Ejecutivo, para lo que apenas encontró apoyos.

A continuación, el nuevo Gobierno restableció las libertades constitucionales, aunque con lentitud.

Contemporáneamente, se acentuó el desastre socioeconómico: la crisis mundial incidió profundamente, aumentó el paro y el conflicto entre industriales y obreros se intensificó.

También creció la oposición al rey: se elevó el número de republicanos, los monárquicos se mostraron disconformes con las actitudes de Alfonso XIII, los nacionalistas reclamaron más autonomía, los obreros mejoras laborales, los militares un ejército estable, etc.

En este clima inestable, se firmó el Pacto de San Sebastián en 1930: fue un acuerdo de los representantes de la oposición, que supuso la creación de un comité revolucionario encabezado por Alcalá Zamora, que se encargó de contactar con los militares republicanos y los líderes obreros para organizar un levantamiento, al que se sumaron el PSOE y la CNT. Seguidamente se produjo la sublevación de Jaca: fue una sublevación previa a la organizada por el Pacto de San Sebastián y abortada por las milicias estatales, que condenaron a muerte a los dos generales implicados en la misma.

Consecuentemente el Gobierno comenzó la política de represión: el Ejecutivo acentuó sus medidas censoras, aunque no pudo limitar las conversaciones para llevar a cabo futuras conspiraciones a las que Berenguer temía, por lo que dimitió.

Y Gobierno de Aznar:

El nuevo Ejecutivo decidió solventar los problemas convocando elecciones para el día 12 de Abril de 1931, siendo los resultados favorables a los republicanos. Por eso Aznar decidió dimitir y el rey abdicó, proclamándose la IIª República

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar