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Debido a la herencia recibida de sus padres, Juana “la Loca” y Felipe “el Hermoso”, el rey-emperador Carlos I de España y V de Alemania acumuló en sus manos una inmensa herencia territorial. Esta se componía de muy diversos reinos, ducados, condados y señoríos heredados por Carlos que poseían sus propias leyes o fueros, instituciones, justicia y moneda. Cada uno de esos territorios poseía unos intereses propios, teniendo como elemento común y nexo de unión la figura del rey, que era el mismo para todos esos territorios.

Debido a la herencia recibida de sus padres, Juana “la Loca” y Felipe “el Hermoso”, el rey-emperador Carlos I de España y V de Alemania acumuló en sus manos una inmensa herencia territorial. Esta se componía de muy diversos reinos, ducados, condados y señoríos heredados por Carlos que poseían sus propias leyes o fueros, instituciones, justicia y moneda. Cada uno de esos territorios poseía unos intereses propios, teniendo como elemento común y nexo de unión la figura del rey, que era el mismo para todos esos territorios.

De esta manera, los territorios que acumuló Carlos en sus manos formaban un inmenso y variado conglomerado difícil de gobernar. Para poder hacerlo, Carlos I sentó las bases de un sistema de gobierno denominado régimen polisinodial, calificado así dado que los diversos reyes de la dinastía de los Austrias utilizaron numerosos consejos de gobierno para poder regir los destinos de su enorme imperio. El origen del régimen polisinodial se encuentra en los consejos, como el Consejo Real, creados por los Reyes Católicos a finales del s. XV, aunque se asentó definitivamente con Carlos I, a lo largo de la primera mitad del s. XVI. De hecho, fue uno de los principales consejeros del rey-emperador, el gran canciller Gattinara, quien reestructuró el sistema polisinodial, mediante la reforma del Consejo de Castilla y la creación de los consejos de Hacienda y de Indias.

Los Austrias

Los consejos eran considerados prolongación de la figura del rey, y bien le aconsejaban bien tomaban decisiones en su nombre. Cada uno de los consejos estaba compuesto por un presidente, uno o más secretarios y varios consejeros, variando su composición en función del consejo que fuera o de la época de la que se tratara.

La estructura del régimen polisinodial quedó configurada de la siguiente manera: Consejos de gobierno principales o temáticos. Estos consejos asesoraban al rey o tomaban decisiones en su nombre en asuntos referidos al conjunto de la Monarquía Hispánica, tratando cada uno de ellos un tema o aspecto concreto de la política real. Consejo Real de Castilla que, a pesar de su nombre, era el consejo político más importante, asesorando a los monarcas en todo tipo de asuntos. El Consejo de Estado, encargado de la política exterior. El Consejo de Hacienda, para el control de los ingresos y los gastos de la Monarquía. El Consejo de la Inquisición, que dirigía la persecución de los herejes y judaizantes, además de a otros enemigos políticos de la corona. El Consejo de Guerra, para los asuntos militares. El Consejo de las Órdenes Militares, encargado de la administración de las tierras de las órdenes, cuyo gran maestre era el soberano. El Consejo de Cruzadas, que recaudaba los impuestos así denominados. Consejos territoriales.

Estos consejos tenían la misión de asesorar y tomar decisiones en nombre del rey en los diversos reinos que componían la Monarquía Hispánica. Los consejos territoriales eran: Consejo Real de Castilla, Consejo de Aragón, Consejo de Italia, Consejo de Navarra, Consejo de Borgoña y Consejo de Indias. Además de los consejos, para el gobierno de los distintos territorios el rey nombraba virreyes, para los antiguos reinos que integraban la Monarquía Hispánica (Aragón, Cataluña, Valencia, Nápoles, etc.), y gobernadores (Milán, Luxemburgo, Franco Condado, etc.), para regir de cada uno de sus reinos y territorios a los que apenas podía acudir.

El régimen polisinodial, surgido en el siglo XVI, se prolongó durante todo el siglo XVII y parte del XVIII. Los Borbones, llegados al trono con Felipe V en 1700, mantuvieron los consejos, aunque vaciándolos paulatinamente de competencias en beneficio de los secretarios, antecedente de los actuales ministros.


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