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Nacido en Cebreros, provincia de Ávila en 1932 se licenció en Derecho por la Universidad de Salamanca, desempeñó diferentes puestos dentro de las estructuras del régimen de la mano de Fernando Herrero Tejedor, que fue su protector desde que Suárez empezó a trabajar con él cuando Herrero era gobernador civil de Ávila.

Adolfo Suarez

En 1958, pasa a formar parte de la Secretaría General del Movimiento ascendiendo, en 1961, a Jefe del Gabinete Técnico del Vicesecretario General, siendo elegido en 1967 procurador en Cortes por Ávila por el tercio familiar y al año siguiente gobernador civil de Segovia. En 1969 es designado Director General de Radio Televisión Española, donde ya había desempeñado otros cargos entre 1964 y 1968; permaneciendo en este cargo hasta 1973 desde donde dio a conocer la imagen de los príncipes de España.
 
Tras la muerte de Franco, el 20 de noviembre de 1975, formó parte del gobierno de Arias Navarro, que le nombró Ministro Secretario General del Movimiento por sugerencia de Torcuato Fernández-Miranda. A principios de enero de 1976, tienen lugar en Vitoria los sucesos conocidos como Semana Negra, en los que varios manifestantes mueren por disparos de la policía. Estando el ministro de Gobernación, Manuel Fraga fuera de España en viaje oficial, Suárez como ministro Secretario General del Movimiento asume eficazmente el mando de la situación.
 
Meses más tarde en Montejurra, provincia de Navarra, las facciones carlistas se enfrentan entre sí causando dos muertos. De nuevo, y por la ausencia de Fraga, Suárez asume el mando en nombre del gobierno.


Su actuación en estos dos sucesos de orden público y su discurso en las cortes para defender la Ley de Asociaciones Políticas colocan a Adolfo Suárez en primera plana de la vida política española.

Al no contar con el apoyo del Rey, Arias Navarro presentó su dimisión, nombrando el Rey a Adolfo Suárez presidente del gobierno el 3 de julio de 1976.

Su designación se consiguió tras una hábil maniobra del presidente del Consejo del Reino, Torcuato Fernández-Miranda, que consiguió incluir a Adolfo Suárez en la terna de candidatos que el Consejo debía presentar al monarca para elegir presidente. Suárez tuvo el gran reto de llevar a cabo las reformas políticas e institucionales encaminadas a la implantación de un sistema democrático.
 
El 18 de octubre de 1976 se aprobó en las Cortes con 497 votos a favor y 59 en contra la Ley para la Reforma Política, cuyo borrador preparó Fernández-Miranda y entregó a Adolfo Suárez para que lo presentara a las cortes. Esta ley fue ratificada en referéndum el 15 de noviembre con un 94’4 % de votos a favor. Mediante la aprobación de esta ley los procuradores aceptaban su desaparición, y la reforma legal del régimen.
 
Adolfo Suárez sabía que, para que en España existiese un verdadero régimen democrático se debían legalizar todos los partidos políticos incluido el partido comunista, tras meses de negociación y fuertes tensiones, finalmente se legalizó el 9 de abril de 1977, en plena Semana Santa sorprendiendo a políticos, militares y toda la sociedad en general. Esta legalización creó un hondo malestar entre los militares, cuya primera reacción fue la dimisión del ministro de Marina.
 
Se convocaron elecciones generales el 15 de junio de 1977 y Adolfo Suárez se presentó por el partido Unión de Centro Democrático (UCD) que agrupaba a varias fuerzas de centro derecha, se alzó con el triunfo con el 34 % de los votos, convirtiéndose de esta forma en el primer presidente democrático de España desde 1936.
 
Debido a la fuerte crisis económica que sufre el país, Adolfo Suárez promueve un gran pacto entre las fuerzas políticas y sociales para afrontar los retos de la difícil situación económica. Para ello firma con los partidos, sindicatos, empresarios y fuerzas sociales los Pactos de La Moncloa.
 
Así mismo durante su presidencia, en las Cortes los diversos partidos reunidos en la Comisión Constitucional redactaron la constitución aprobándose por abrumadora mayoría en referéndum el 6 de diciembre de 1978.
 
El 3 de marzo de 1979, Adolfo Suárez ganaba por segunda vez unas elecciones generales, e iniciaba su tercer mandato como presidente del Gobierno, siendo una etapa llena de dificultades políticas, sociales y económicas. Su triunfo en las elecciones generales quedó en segundo plano tras el acceso de la izquierda a los principales ayuntamientos del país tras las elecciones municipales. El acuerdo entre el PSOE y el PCE permitió que algunas ciudades fueran gobernadas por alcaldes de partidos de la oposición a pesar de que en ellas había ganado UCD.
 
En 1980, el PSOE presentó una moción de censura que, aunque no podía prosperar, desgastó a Adolfo Suárez que, al no sentirse respaldado por diversas instituciones incluido su propio partido, en poco más de seis meses presentó su dimisión el 29 de enero de 1981.
 
En su mensaje tras presentar al Rey su dimisión afirmó: “Yo no quiero que el sistema democrático de convivencia sea, una vez más, un paréntesis en la Historia de España”. A los pocos días, el 23 de febrero y durante la votación de investidura del candidato Leopoldo Calvo-Sotelo se produjo el intento de golpe de Estado.
 
Ese mismo año, el Rey le concedió el título de Duque de Suárez por su papel en el proceso de transición. Poco después de su dimisión creó junto a otros ex dirigentes de UCD el partido Centro Democrático y Social (CDS), con el que se presentó a las elecciones del 28 de octubre de 1982, siendo elegido diputado por Madrid.
 
Revalidó su escaño en 1986 y 1989, pero en 1991 dimitió como presidente del partido tras los malos resultados de su formación en las elecciones municipales y abandonó definitivamente la política.
 
En 1996 se le concedió el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia por su importante contribución a la transición española a la democracia.
 
El 8 de junio de 2007 y con motivo del trigésimo aniversario de las primeras elecciones democráticas, el rey Juan Carlos le nombró caballero de la insigne Orden del Toisón de Oro por su importantísima actuación en la Transición, el cual le fue entregado el día 16 de julio de 2008. Actualmente vive retirado de la política aquejado de una grave enfermedad (Alzheimer).

Falleció el 23 de marzo de 2014 a causa de una neumonía. Tras su fallecimiento le fue concedido, a título póstumo, el Collar de la Real y Distinguida Orden de Carlos III, la más alta condecoración civil que se otorga en España. Además, el Ministerio de Fomento aprobó el 24 de marzo una orden ministerial, a propuesta del presidente del Gobierno, para que el aeropuerto de Madrid-Barajas pase a denominarse Adolfo Suárez, Madrid-Barajas. (Fuente del ultimo parrafo: www.mcnbiografias.com)

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