• 2.jpg

5 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 Rating 5.00 (1 Vote)

A Hitler no le gustaba mezclar su vida privada con la política, no parecía ser un hombre de carne y hueso; se le desconocía toda relación privada, nada se sabía de sus diversiones, sus amistades o sus debilidades. Tan solo sus colaboradores Hess, Goebbels o Goering tenían acceso a su persona y le acompañaban como sombras.

Eva Braun

Durante sus 12 años de mandato no estuvo acompañado de ninguna primera dama por que el mito del dictador solitario, abnegado y absorbido en cuerpo y alma por su pueblo no casaba bien con el matrimonio.
 
Eva Braun conoció a Hitler en la tienda de fotografía de Hoffmann, fotógrafo oficial de Hitler, en Munich en la que ella trabajaba como modelo, secretaria y dependienta. Eva era rubia, atlética, de cara redondeada, ojos azules y amplia sonrisa, carente de formación intelectual pero resuelta y de notable inteligencia.
 
Se ignora si existieron relaciones íntimas entre ellos mientras vivió Geli Ranbal, sobrina de Hitler con la que tradicionalmente se le ha relacionado, pero medio año después de la muerte de esta, se convirtió en su amante. Eva tenía 20 años y Hitler 43. Su presencia junto al Fhürer duró trece años.
 
Después de la guerra se halló en Baviera un cofre de su propiedad con fotos privadas de Eva y Adolf, algunas joyas y dinero y, lo más interesante, el diario de Eva Braun que esta escribió en 1935. Por él sabemos que no le gustaba ser la amante de Hitler, que se sentía en un segundo plano con respecto a las esposas de Goebbels o Goering, por eso organizaba fiestas en su residencia a las que invitaba a jóvenes nazis.


No era culta, apenas hablaba de política, no tenía reconocimiento público y pasaba horas y horas esperando a su amante. Fue una mujer frustrada, poco madura emocionalmente pero capaz de sentir una gran pasión por Hitler.

En su diario no hay ninguna referencia a lo que estaba pasando en Alemania en ese momento, solo habla de su fiesta de cumpleaños, de su deseo de tener un perro, se queja de que Hitler la deja sola, a veces no le ve en quince días o se va de Alemania sin despedirse de ella, entonces llora y se siente desdichada.
 
Eva no tuvo ninguna influencia política sobre Hitler, fue un personaje importante en su círculo privado pero no asistió a ningún evento público junto al Fhürer hasta 1944 cuando su hermana se casó con un oficial de las SS.
 
 
Albert Speer, el arquitecto de Hitler dice de ella:

“A Eva Braun se le permitió estar presente durante las visitas de antiguos miembros del partido pero fue desterrada tan pronto como otros dignatarios del Reich, como los ministros del gabinete, aparecieron en la mesa ... obviamente Hitler la consideraba como socialmente aceptable únicamente dentro de unos límites estrictos . A veces Eva tenía una habitación al lado de la de Hitler pero solía estar tan intimidada que no salía ni para dar un paseo. Eva será una gran decepción para los historiadores”
 
 
Traudl Junge, la secretaria del Fhürer, dice de Eva:

“Iba muy bien vestida y arreglada, era muy natural y nada afectada. No era el tipo de chica ideal alemana de las que salían en carteles o en revistas femeninas. Su pelo era muy rubio, y tenía un bonito rostro, iba muy maquillada pero siempre con buen gusto. Eva Braun no era alta, pero tenía una buena figura y un aspecto distinguido. A Eva no se le permitía cambiar su estilo de peinado. Una vez que apareció con el cabello ligeramente más oscuro Hitler quedó horrorizado”
 
Eva Braun era muy aficionada al ejercicio físico, al contrario que la mayoría de los alemanes podía leer revistas americanas o ver películas extranjeras a las que era muy aficionada. Le gustaba maquillarse, tomar el sol desnuda, bebía y fumaba en público, todas las cosas que enfurecían a Hitler quien, sin embargo, admiraba su magnífico sentido del humor.
 
 
Adolf Hitler:

"Durante mis años de lucha consideré que no debía contraer matrimonio, pero ahora que mi vida llega a su fin, he decidido tomar por esposa a la mujer que aun sabiendo que Berlín se hallaba rodeada, vino para morir al lado del hombre que amaba”
 
Igual que muchos alemanes, Eva sentía por Hitler un amor obsesivo y enfermizo. Fue la persona más fiel al dictador, le acompañó en la muerte y no solo por temor a caer en manos de los rusos como un trofeo de guerra, sino, seguramente, porque le quería.
 
Adolf Hitler, vestido con pantalón negro y chaqueta azul marino cruzada, con botones metálicos y una sola condecoración de las conseguidas como combatiente en la Primera Guerra Mundial, charlaba animadamente con sus últimos incondicionales, Martin Bormann y Joseph Goebbels. Junto a ellos formaban otro grupo Eva Braun, Magda Goebbels, las secretarias del Führer -Frau Junge y Frau Christian-, y Fräulein Manzialy, la especialista en cocina vegetariana. Eva vestía un traje de tarde, de seda negra, con escote de pico en el que lucía su único adorno, una pequeña medalla de oro.
 
Era la 1.00 de la madrugada del 29 de abril de 1945 y todos esperaban la llegada de un funcionario municipal que se ocupara de los trámites legales:
 
Adolf y Eva se casaban. La intempestiva escena se desarrollaba en el corredor central del búnker de la Cancillería de Berlín, que vibraba intermitentemente a causa de los disparos de la artillería soviética. En la antesala del despacho de Hitler se había dispuesto una cena fría y champán. Pero en su deprimente boda, Hitler comió poco y sólo bebió agua
 
La boda con Eva Braun fue, probablemente, un gesto de agradecimiento hacia la mujer que le había acompañado durante tantos años y que se encerró en el búnker pudiendo haber elegido quedarse en Munich.
 
El día 29 de abril Eva y Hitler contrajeron matrimonio en el bunker, al día siguiente sobre las 3:30 se quitaban la vida, Eva no llego a disparar su pistola, murió antes por efecto del cianuro. Sus cuerpos fueron incinerados parcialmente ya que los soviéticos estaban a menos de 500 metros del Bunker.
 
Entre el personal del Bunker corrió el rumor de que Eva podría estar embarazada pero nunca pudo comprobarse.
 
Sus restos estuvieron custodiados por las autoridades soviéticas y, se cree que en los años 70 sus cenizas fueron lanzadas al río Elba.

 

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar